Scott Adams, creador de la popular tira cómica Dilbert, ha fallecido a los 68 años después de padecer cáncer. En sus últimos días, el caricaturista dejó un mensaje final en el que afirmaba haber aceptado a Jesucristo como su Señor y Salvador.
El propio Adams escribió una carta fechada el 1 de enero de 2026 y “en su sano juicio”, en la que explicaba que su cuerpo había fallado antes que su mente y añadía: “Acepto a Jesucristo como mi Señor y Salvador y espero pasar la eternidad con Él…”. El texto fue leído públicamente por su exesposa tras su muerte.
Adams había manifestado el 4 de enero, en su podcast Real Coffee with Scott Adams, su intención de convertirse al cristianismo antes de morir. En ese contexto, se describió como no creyente, aunque dijo respetar a los cristianos y reconoció la influencia de amigos y oyentes que le insistían en que “nunca es demasiado tarde” para volver a Dios.
Adams explicó su decisión en términos prácticos, afirmando que, si no había nada tras la muerte, no perdía nada; pero si el cristianismo era verdadero, ganaba. Tras ese episodio, escribió que lo que ocurriera después sería un asunto “entre Jesús y yo”.
El caso ha suscitado numerosos comentarios por el carácter público del testimonio y por el momento en que se produce: al final de una enfermedad grave. La conversión en el tramo final de la vida, lejos de ser un fenómeno extraño, remite a la realidad del cristianismo: el tiempo de la misericordia no se mide en años, sino en la disposición del alma.