La abogada católica nicaragüense en el exilio Martha P. Molina ha denunciado que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo estaría utilizando la figura del cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo de Managua, como parte de una estrategia para proyectar la imagen de que en Nicaragua “no existe persecución religiosa”.
En una entrevista concedida a Vida Nueva, Molina sostiene que la dictadura sandinista recurre de forma sistemática a “figuras icónicas” de la Iglesia católica para sostener su relato oficial, del mismo modo que en el pasado utilizó la imagen del fallecido cardenal Miguel Obando y Bravo. El objetivo, afirma, sería aparentar una convivencia normalizada entre el régimen y la Iglesia, tanto a nivel nacional como internacional.
Gestos oficiales con apariencia conciliadora
Las declaraciones de la abogada se producen tras dos acontecimientos recientes presentados por el gobierno nicaragüense como gestos favorables hacia la Iglesia. El primero fue la entrega oficial de las obras de restauración del mural Gaudium et Spes, ubicado en la parroquia Santo Domingo de Managua, acto al que asistió el cardenal Brenes junto a miembros del clero.
El segundo fue la reinauguración de la Universidad Cardenal Miguel Obando Bravo (UNICA), presentada por las autoridades como un “testimonio vivo” del legado educativo del purpurado fallecido. En ese acto participó el religioso Eddy Montenegro.
Para Molina, estas iniciativas forman parte de una estrategia comunicativa del régimen. “No es la primera vez que lo hacen ni será la última. La dictadura sandinista, además de violar derechos humanos, es mentirosa y oportunista, y siempre buscará proyectar una imagen democrática”, afirmó.
Cuestionamientos sobre la Universidad Cardenal Obando
La abogada también se refirió al caso de la UNICA, señalando que se trata de una institución que, en su origen, debía pertenecer a la Iglesia católica. Según explicó, los terrenos fueron donados al cardenal Obando en nombre de la Iglesia de Nicaragua, pero posteriormente habrían sido apropiados a título personal y heredados a la familia de Roberto Rivas, expresidente del Consejo Supremo Electoral, acusado reiteradamente de fraude electoral y enriquecimiento ilícito.
“No caigamos en el engaño”
En relación con la restauración del Cristo de la parroquia Santo Domingo, Molina afirmó que se trata de otro intento de “lavar la cara” a un régimen que, en la práctica, continúa persiguiendo a cristianos. A su juicio, tanto la reapertura de la universidad como la restauración del templo forman parte de un relato oficial que busca ocultar la realidad de la represión.
“La supuesta convivencia con la Iglesia no es real. La represión continúa y no debemos caer en el engaño de la dictadura”, advirtió.
Miles de agresiones documentadas
Para concluir, Molina recordó que, según los informes que ha elaborado sobre la situación de la Iglesia en Nicaragua, entre 2019 y la actualidad se han documentado más de 19.800 agresiones y ataques contra sacerdotes, religiosas y laicos, incluidas prohibiciones de procesiones y actos religiosos públicos.
“En Nicaragua no existe respeto a la libertad religiosa”, afirmó, subrayando que los gestos oficiales del régimen no reflejan la situación real que vive la Iglesia en el país.
