El comunicado difundido por el Seminario Conciliar de Madrid no desmiente los hechos publicados por InfoVaticana. Muy al contrario, los confirma en sus elementos esenciales, introduciendo únicamente un matiz interpretativo que no altera la realidad de lo sucedido.
El propio Seminario reconoce expresamente que:
- Las sesiones formativas se impartieron.
- Fueron impartidas por el sacerdote D. Jesús Sastre García.
- Formaron parte de la formación ordinaria de los seminaristas.
En ningún momento el comunicado niega un hecho central y fácilmente verificable: el correo electrónico facilitado a los seminaristas como referencia del curso fue acompanantes@crismhom.org. InfoVaticana ha podido confirmar documentalmente por fuentes abiertas que dicho correo no es un correo personal, sino el canal oficial que la asociación CRISMHOM —organización LGTBIQ+H activa y públicamente implicada en la promoción de una determinada visión pastoral y doctrinal— utiliza para su sistema de acompañamiento espiritual.
Este correo canaliza la actividad espiritual de una asociación que excluye explícitamente la consideración de las relaciones homosexuales activas como pecado, posición conocida, pública y reiterada. El sacerdote que impartió las sesiones figura además como acompañante en esos procesos, algo igualmente constatable.
Conviene recordar que, antes del mediodía, apareció un comunicado de CRISMHOM en el que se negaba que el arzobispado hubiera contado con la asociación para ninguna formación. En ese texto —publicado inicialmente por Religión Digital y posteriormente retirado— se afirmaba que el correo acompanantes@crismhom.org sería el “correo personal” del sacerdote, en cuanto responsable del área de acompañamiento de la asociación.
Este desmentido, lejos de aclarar nada, confirmaba de facto el vínculo orgánico y funcional entre el sacerdote, el correo y la estructura espiritual de CRISMHOM.
Tras la desaparición de ese comunicado, se publica ahora otro, esta vez desde el Seminario Conciliar, que confirma todo lo publicado por InfoVaticana, salvo en un punto tan decisivo como problemático: la afirmación de que el contenido impartido se ajustó “plenamente al Magisterio de la Iglesia”.
InfoVaticana no ha recibido ningún ejercicio del derecho de rectificación, ni una sola impugnación concreta de los hechos relatados. Nuestra información fue precisa, detallada y verificable: se especificaron contenidos, referencias doctrinales erróneas y el día exacto —14 de noviembre— en que se produjeron afirmaciones que causaron escándalo, dando lugar incluso a reuniones específicas con el director del Seminario. Nada de esto es desmentido; simplemente se ignora o se despacha con una negación genérica, sin explicación alguna.
El único argumento de fondo es que, según la Archidiócesis, todo lo impartido se habría ajustado al Magisterio de la Iglesia. No podemos discutir qué entiende CRISMHOM por Magisterio, ni qué interpretación concreta maneja el cardenal Cobo, pero los hechos objetivos permanecen: el curso se impartió, el correo oficial de una asociación LGTBIQ+H fue presentado como referencia a los seminaristas, y el formador mantiene públicamente posiciones incompatibles con la doctrina moral de la Iglesia tal como ha sido enseñada de modo constante.
La imprudencia —cuando no irresponsabilidad— de elegir determinados formadores, de normalizar determinadas asociaciones y de fotografiarse con ellas tiene consecuencias. Y esas consecuencias las sufren, ante todo, los seminaristas.
Desde InfoVaticana queremos expresar nuestro apoyo moral a los seminaristas valientes, a los jóvenes que intentan vivir su vocación en una Iglesia herida y desviada, y que encima ven cómo se señala y ataca a quienes defienden con claridad el Magisterio. Su tarea no es fácil. Su cruz es pesada.
