El cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, ha señalado la evangelización como el eje que marcará el pontificado del papa León XIV, al que considera plenamente consciente de la urgencia de anunciar a Cristo en un mundo cada vez más secularizado. Así lo afirmó en declaraciones a DomRadio, con motivo de una reflexión sobre la situación actual de la Iglesia.
Para Woelki, la elección de León XIV llega en un momento decisivo, en el que amplios sectores de la sociedad han perdido el contacto con las preguntas fundamentales de la fe y el cristianismo ha desaparecido en gran medida del espacio público. En este contexto, sostiene que el nuevo Papa aporta una mirada pastoral clara sobre la misión esencial de la Iglesia.
Evangelización, eje del pontificado
Según el cardenal alemán, León XIV sabe por experiencia directa “cuán urgentemente el mundo necesita el mensaje de Jesucristo”. De ahí que la evangelización sea para él una prioridad central. Woelki afirma que este enfoque no será marginal, sino determinante: «Creo que la evangelización será el tema que marque su pontificado».
Esta convicción se apoya en una comprensión de la evangelización no como una estrategia puntual, sino como el núcleo de la identidad eclesial. En este punto, Woelki remite al magisterio clásico de Evangelii Nuntiandi, recordando que la Iglesia “existe para evangelizar” y que en ello se juega la fidelidad a su propia misión.
Una Iglesia llamada a dar testimonio claro
Woelki subraya que el énfasis evangelizador del papa León XIV se enfrenta a un entorno cultural profundamente distinto al de décadas pasadas. Muchas personas, señala, ya no tienen acceso natural a la fe ni a sus categorías básicas. Sin embargo, insiste en que permanece intacta la sed humana de sentido, amor y comunión.
Ante esta realidad, el cardenal defiende que la Iglesia no puede responder con discursos vacíos o adaptaciones superficiales, sino con el testimonio visible de una fe vivida con convicción. En este sentido, critica una cierta timidez eclesial: «A menudo tenemos demasiado poco valor para mostrar nuestra fe con alegría y plena convicción».
Evangelización y vida sacramental
Woelki recalca que la evangelización es ante todo una tarea espiritual. Recuerda que Dios está realmente presente en la Iglesia, de modo especial en los sacramentos y, de forma central, en la Eucaristía. Desde ahí, afirma, nace toda auténtica renovación evangelizadora.
Asimismo, sostiene que la evangelización no se reduce a proyectos aislados, sino que debe impregnar la vida ordinaria de la Iglesia. Por ello, aunque reconoce la necesidad de una planificación responsable y del uso prudente de los recursos, advierte contra el riesgo de perder de vista el objetivo esencial: hacer visible a Jesucristo y conducir a los hombres hacia Él.
Esperanza más allá de los números
Aunque la Iglesia en Alemania continúa perdiendo fieles, Woelki no vincula la credibilidad del anuncio cristiano al tamaño de la institución. A su juicio, la profunda búsqueda de Dios inscrita en el corazón humano garantiza que siempre habrá puntos de encuentro para el Evangelio.
En esa tarea, concluye, el pontificado de León XIV puede ofrecer una orientación clara: una Iglesia consciente de su misión, centrada en Cristo y decidida a evangelizar sin complejos, incluso en un contexto adverso.
