Dubia en Roma por la prohibición de comulgatorios en la diócesis de CharlottePMás de una treintena de sacerdotes de la diócesis de Charlotte (Estados Unidos) han elevado formalmente una serie de dubia al Vaticano para pedir aclaración jurídica sobre recientes cambios litúrgicos impuestos por su obispo, Michael Martin, OMF Conv., entre ellos la prohibición de comulgar de rodillas y el veto al uso de comulgatorios y reclinatorios.
Según informa The Pillar, la carta fue enviada el pasado 5 de enero al Dicasterio para los Textos Legislativos y está firmada por 31 sacerdotes de la diócesis, aproximadamente una cuarta parte del clero local. Dos tercios de los firmantes son párrocos en activo.
Prohibición de comulgatorios y reclinatorios
La iniciativa surge como respuesta directa a una carta pastoral publicada por el obispo Martin el 17 de diciembre, en la que anunció que, a partir de comienzos de 2026, no se permitirá en la diócesis el uso de comulgatorios, reclinatorios ni prie-dieus para la recepción de la Eucaristía. Además, se ordena retirar cualquier elemento móvil destinado a facilitar la comunión de rodillas antes del 16 de enero.
En la carta que acompaña a los dubia, los sacerdotes señalan que tanto esta carta pastoral como un borrador filtrado el pasado verano —con propuestas de nuevas restricciones litúrgicas— han generado “una gran preocupación entre los sacerdotes y los fieles de la diócesis de Charlotte”, especialmente en aquellas parroquias donde se había mantenido la práctica tradicional de comulgar de rodillas.
Apelación a la Instrucción General del Misal Romano
Uno de los dubia pregunta explícitamente si un obispo diocesano tiene autoridad para prohibir la instalación de comulgatorios o para ordenar la retirada de aquellos que ya existen legítimamente en las iglesias.
Los sacerdotes citan la Instrucción General del Misal Romano (IGMR), que establece que el presbiterio debe distinguirse del resto del templo “por una estructura y ornamentación adecuadas” (IGMR 295), y recuerda que deben respetarse “la tradición del rito romano y el bien espiritual común del Pueblo de Dios, y no inclinaciones privadas o decisiones arbitrarias” (IGMR 42).
A partir de ello, preguntan si puede considerarse lícito que un obispo prohíba una estructura tradicional como el comulgatorio, ampliamente usada para delimitar el presbiterio y facilitar una forma legítima de recepción de la comunión.
Comunión de rodillas y otras prácticas litúrgicas
Otro dubium aborda directamente la cuestión de los reclinatorios, preguntando si un obispo puede prohibir su uso cuando los fieles, “por propia iniciativa”, desean recibir la Sagrada Comunión de rodillas. Los sacerdotes recuerdan que la IGMR permite explícitamente esta forma de recepción y plantean si un párroco o rector puede, como provisión pastoral, colocar reclinatorios para atender a esos fieles.
La carta también cuestiona si el obispo puede prohibir estilos concretos de ornamentos sacerdotales que no están vetados por el derecho litúrgico, así como la distribución de la comunión por intinción, opción recogida expresamente en la IGMR pero descartada por el obispo Martin en su carta pastoral.
Asimismo, los firmantes preguntan si es legítimo prohibir oraciones, gestos, cantos u ornamentos por el mero hecho de estar asociados al uso litúrgico anterior al Concilio Vaticano II, cuando documentos como Redemptionis Sacramentum y la propia IGMR reconocen la legitimidad de prácticas y vestiduras tradicionales.
Un conflicto en aumento
La presentación de estos dubia se inscribe en una serie de tensiones crecientes en la diócesis desde que Michael Martin asumió el gobierno episcopal en mayo de 2024. El obispo ha sido criticado por imponer nuevas limitaciones al uso de textos litúrgicos preconciliares y por un estilo de gobierno que algunos sacerdotes locales describen como de “microgestión arbitraria” y “autocrático”.
Por el momento, el Dicasterio para los Textos Legislativos no ha respondido públicamente a las preguntas planteadas por los sacerdotes de Charlotte.
