La Iglesia católica en Austria ha presentado un nuevo programa formativo destinado a hombres de entre 45 y 60 años que deseen prepararse para el sacerdocio sin dejar inicialmente su profesión civil. La iniciativa fue anunciada el pasado 5 de enero por la Conferencia de Rectores de los Seminarios Austriacos, según informa The Pillar.
El programa, denominado Zweiten Weg für Spätberufene (“Segundo camino para vocaciones tardías”), propone un itinerario flexible y personalizado, alejándose de un modelo único para todos los candidatos. Permitirá compatibilizar los estudios teológicos —presenciales flexibles o a distancia— con el ejercicio de una actividad profesional.
Formación flexible con base en el seminario
Aunque los candidatos continuarán trabajando en su ámbito civil, la formación espiritual y pastoral se desarrollará en el seminario. No se ha precisado si será obligatorio residir en él a tiempo completo, pero la organización del programa estará adaptada a las obligaciones laborales de cada aspirante.
En casos excepcionales, los candidatos podrían conservar su empleo incluso tras la ordenación sacerdotal, aunque de forma limitada y solo con la autorización expresa de su diócesis. En cualquier caso, el trabajo deberá ser compatible con el ethos sacerdotal. Aquellos que ocupen cargos políticos deberán renunciar a ellos antes de iniciar la etapa del diaconado transitorio y del sacerdocio.
Un modelo poco habitual en Europa
El programa resulta llamativo, ya que lo habitual en las vocaciones tardías ha sido que los candidatos abandonen su trabajo para formarse a tiempo completo en seminarios, algunos de ellos especializados en hombres de mayor edad. Así ocurre, por ejemplo, en el seminario de San Lamberto, en el estado alemán de Renania-Palatinado, donde los candidatos viven en comunidad y dejan su vida profesional.
Pese a la flexibilidad del nuevo itinerario, los aspirantes deberán cumplir los requisitos habituales de formación sacerdotal en las diócesis de rito latino: ser solteros —aunque pueden ser viudos— y asumir el compromiso del celibato perpetuo.
En sintonía con las directrices de Roma
Los responsables del programa confían en que esta vía flexible permita descubrir nuevas vocaciones en un contexto de escasez sacerdotal. La Conferencia de Rectores subrayó que estos candidatos representan “un activo valioso para la Iglesia”, al poder poner su experiencia profesional al servicio de la comunidad eclesial.
El programa se ajusta a las directrices del Vaticano recogidas en la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, que reconoce la “personalidad más desarrollada” de los candidatos de mayor edad y encomienda a las conferencias episcopales la elaboración de normas específicas para las vocaciones tardías, incluyendo posibles límites de edad o la creación de seminarios diferenciados.
Finalmente, la Conferencia de Rectores invitó a los interesados a ponerse en contacto con su seminario local o con la delegación diocesana de vocaciones.
