El cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, se encuentra en Roma para participar en el primer consistorio extraordinario del pontificado de León XIV y ha sido recibido este miércoles en audiencia privada por el Papa. Así lo informa Collage of Cardinals.
El purpurado, de 93 años, ha podido viajar tras obtener un permiso específico de las autoridades de Hong Kong, que mantienen severas restricciones sobre sus desplazamientos desde su detención en 2022 en virtud de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín.
Restricciones legales y vigilancia permanente
Zen fue arrestado junto a otras personas bajo la acusación de “colusión con fuerzas extranjeras” por su vinculación con un fondo humanitario destinado a apoyar a manifestantes prodemocracia. Posteriormente fue condenado por un delito menor, multado y puesto en libertad bajo fianza. El cardenal ha mantenido siempre su inocencia respecto a todos los cargos.
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Desde entonces, los tribunales de Hong Kong han confiscado su pasaporte en varias ocasiones, devolviéndolo solo de forma temporal y excepcional para viajes estrictamente limitados. Así ocurrió, por ejemplo, cuando se le permitió asistir a los funerales de Benedicto XVI y del papa Francisco.
Un gesto significativo del nuevo pontificado
Durante el pontificado anterior, el cardenal Zen tuvo grandes dificultades para ser recibido personalmente por el Papa, a pesar de sus reiteradas peticiones y de su insistencia en que la Santa Sede adoptara una postura más firme frente al régimen chino.
Zen fue uno de los críticos más constantes del acuerdo provisional entre el Vaticano y China sobre el nombramiento de obispos, advirtiendo de sus riesgos para la libertad de la Iglesia y la fidelidad de los católicos chinos. En 2020 viajó a Roma con una carta personal en la que pedía el nombramiento de un “pastor fiel” para la diócesis de Hong Kong, sin lograr entonces una audiencia privada.
La negativa fue un signo de distanciamiento entre el cardenal y el pontificado de Francisco, especialmente en lo relativo a la política vaticana hacia Pekín.
Presencia en Roma y expectativas
La participación de Zen en el consistorio extraordinario y su encuentro directo con León XIV son vistos ahora como un gesto de cercanía y de reconocimiento hacia una de las voces más firmes en defensa de la libertad religiosa en China y de la tradición. Aunque no se ha hecho público el contenido de la audiencia, el hecho mismo de que haya tenido lugar marca un contraste evidente con los años anteriores.
