Con la solemnidad de la Epifanía del Señor, la Iglesia recuerda la manifestación de Cristo a las naciones, representadas en los Magos de Oriente que acudieron a Belén para adorar al Niño Dios. En este contexto litúrgico, se mantiene viva una antigua costumbre católica: la bendición del hogar mediante la inscripción de las letras C, M y B junto con el año en la puerta principal de la casa.
No es infrecuente encontrar, especialmente en países de tradición católica, una serie de letras y números escritos con tiza sobre los dinteles de las puertas. Lejos de ser un adorno o una fórmula arbitraria, este signo encierra un profundo significado espiritual. En el año 2026, la inscripción correspondiente es:
20 + C + M + B + 26
Las letras C, M y B remiten, por un lado, a los nombres tradicionales de los tres Magos: Caspar, Melchor y Baltasar. Pero, además, poseen un sentido propiamente cristiano más profundo, ya que corresponden a la expresión latina Christus mansionem benedicat, es decir: «Que Cristo bendiga esta casa».
La práctica de bendecir el hogar en la Epifanía es una forma concreta de reconocer públicamente el señorío de Cristo sobre la vida familiar y de encomendar la casa y a quienes la habitan a la protección divina al comienzo del año. Por este motivo, muchas parroquias facilitan a los fieles los elementos necesarios —tiza, agua bendita y el texto de las oraciones— para que cada familia pueda realizar la bendición en su propio hogar.
La bendición del hogar en esta fecha es una tradición particularmente arraigada en Polonia y otros países de Europa del Este, pero con el paso del tiempo se ha difundido ampliamente y ha ido recuperando presencia también en otros lugares, donde cada vez más familias católicas la practican.
El rito de la bendición del hogar
Todos los miembros de la familia se reúnen ante la puerta principal de la casa y hacen la señal de la cruz. Luego se pronuncia esta oración:
Monitor: Paz a esta casa.
Todos: Y a todos los que la habitan.
Monitor: Desde Oriente llegaron los Reyes Magos a Belén a adorar al Señor, y abriendo sus tesoros ofrecieron dones preciosos: oro para el gran Rey, incienso para el verdadero Dios, y mirra como símbolo de su sepultura.
Todos ingresan a la casa y leen el Magníficat, el himno de alabanza de la Virgen María tras el saludo a su prima Isabel. En ese momento se asperja la puerta con agua bendita. Después de ello, se continúa:
Todos: Desde Oriente llegaron los Reyes Magos a Belén a adorar al Señor, y abriendo sus tesoros ofrecieron dones preciosos: oro para el gran Rey, incienso para el verdadero Dios, y mirra como símbolo de su sepultura.
Monitor: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación…
Todos: Y líbranos del mal.
Monitor: Todos los de Saba vendrán.
Todos: Trayendo oro e incienso.
Monitor: Oh Señor, escucha mi oración.
Todos: Y que mi clamor llegue a Ti.
Monitor: Oh Dios, que con la guía de una estrella manifestaste en este día a tu Hijo unigénito a los gentiles, concede misericordiosamente que los que te conocemos por fe también alcancemos la visión de tu gloriosa majestad. Por Cristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.
Monitor: Ilumínate, ilumínate, oh Jerusalén, porque ha venido tu luz, y la gloria del Señor ha surgido sobre ti: Jesucristo, nacido de la Virgen María.
Todos: Y los gentiles caminarán en tu luz y los reyes en el esplendor de tu ascenso, y la gloria del Señor ha surgido sobre ti.
Monitor: Oremos. Bendice, oh Señor Dios Todopoderoso, este hogar, para que en él haya salud, pureza, la fuerza de victoria, humildad, bondad y misericordia, el cumplimiento de tu ley, la acción de gracias a Dios Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Y que esta bendición permanezca sobre este hogar y sobre todos los que habitan en él. Por Cristo, nuestro Señor.
Todos: Amén.
Después de la oración, se camina por la casa asperjando agua bendita en cada habitación. Luego se escriben las letras C, M, B unidas por cruces, en la puerta principal, flanqueadas por los números del año.
Oraciones tomadas de Aciprensa
