El sacerdote argentino Gabriel Romanelli, párroco de la Sagrada Familia en Gaza, advirtió que la ausencia de Gaza en los titulares informativos en las últimas semanas no debe interpretarse como una mejora de la situación, ya que el conflicto continúa y la población civil sigue sufriendo graves consecuencias, según explicó en un mensaje difundido con motivo de la festividad de la Sagrada Familia.
Romanelli señaló que, tras el alto el fuego de los últimos meses, Gaza ha ido desapareciendo progresivamente de la atención mediática, lo que puede generar la percepción errónea de que la guerra ha terminado. Sin embargo, afirmó que la situación sobre el terreno sigue siendo crítica.
Persisten el conflicto y la emergencia humanitaria
Según el sacerdote, más de dos millones de personas continúan sin soluciones estables para cubrir necesidades básicas. En los últimos días, la población se ha visto afectada por lluvias torrenciales, frío intenso y el deterioro de los campamentos improvisados. De acuerdo con estimaciones locales citadas por Romanelli, más de 100.000 tiendas habrían resultado dañadas por las lluvias.
Asimismo, informó del colapso de decenas de viviendas y de la existencia de víctimas mortales, tanto a causa de las inclemencias meteorológicas como de nuevos bombardeos en distintas zonas de la Franja, lo que confirma que las hostilidades no han cesado por completo.
Incertidumbre política y temor entre la población
Romanelli aludió también a la incertidumbre generada por los movimientos diplomáticos en curso, en referencia al viaje del primer ministro israelí a Estados Unidos y a las conversaciones sobre una posible segunda fase del proceso tras el alto el fuego.
Según explicó, entre la población existe temor ante las informaciones contradictorias sobre la reconstrucción, la eventual retirada del ejército israelí del sur de Gaza y la posible llegada de una fuerza internacional de estabilización, que, hasta el momento, no estaría formalmente constituida.
El sacerdote indicó que una de las condiciones que más se menciona en estos días es el desarme de Hamás, aunque reconoció que persisten dudas sobre cómo se llevaría a cabo ese proceso y quiénes serían los responsables de implementarlo.
Vida cotidiana
Pese a la gravedad del contexto, Romanelli afirmó que la vida continúa en medio de las ruinas. Señaló que se celebran matrimonios, actividades para niños y otras iniciativas solidarias impulsadas por distintas asociaciones. También confirmó que parte de la ayuda humanitaria está llegando, aunque subrayó que sigue siendo insuficiente frente a la magnitud de las necesidades.
Celebración de la Sagrada Familia en Gaza
En su mensaje, el sacerdote destacó la celebración de la misa patronal de la parroquia de la Sagrada Familia, que tuvo lugar en un clima de recogimiento y solemnidad. Durante la liturgia, se renovó la consagración de la parroquia, de la comunidad cristiana local y de todos los habitantes de Gaza a la Sagrada Familia de Jesús, María y José.
Romanelli recordó que en años anteriores la parroquia fue consagrada sucesivamente al Sagrado Corazón de Jesús, al Inmaculado Corazón de María y al Corazón de San José, y que cada año esta consagración se renueva en la festividad de la Sagrada Familia.
El párroco subrayó además el significado espiritual de Gaza dentro de la tradición cristiana, al recordar que, según una tradición constante, la Sagrada Familia habría pasado por esta región durante la huida a Egipto narrada en el Evangelio. En ese contexto, vinculó la celebración litúrgica con el sufrimiento actual de la población civil y con la situación de las familias desplazadas.
El mensaje concluyó con una llamada a la oración por la paz, la vida y la familia, así como por todas las víctimas del conflicto.
