Margit Eckholt, es una de las teólogas más influyentes de Alemania y figura destacada del Camino Sinodal. Profesora de Dogmática en la Universidad de Osnabrück, se ha posicionado durante años a favor de la reinterpretación de los ministerios en clave de mayor protagonismo femenino, convirtiéndose en referencia de los sectores reformistas germanos. Su participación en documentos sinodales y su insistencia en revisar la tradición la han situado de manera habitual en el centro del debate eclesial.
En este contexto, la publicación del informe final de la comisión vaticana sobre el diaconado femenino —que concluye que no es posible admitir mujeres al diaconado como grado del sacramento del Orden— ha generado reacciones de descontento entre varios grupos laicales en Alemania. Pero Eckholt, lejos de aceptar la conclusión como un límite doctrinal, propone una lectura que relativiza su alcance.
Eckholt: “No es un alto”
En una entrevista realizada por el medio alemán, Katholisch.de, la teóloga expone que el texto no debe interpretarse como un freno definitivo, sino como un documento “que invita a seguir pensando”. Sostiene que el informe, elaborado durante tres periodos de sesiones desde 2016, simplemente “prepara” una futura decisión pontificia, y que, por ello, el debate sigue “abierto”.
La comisión, sin embargo, afirma con claridad que a la luz de la Escritura, la Tradición y el Magisterio, la posibilidad de un diaconado femenino sacramental está descartada. Pese a ello, Eckholt insiste en que la votación interna —siete a favor de mantener dicha tesis, uno en contra— no puede considerarse concluyente.
Cuestionamiento implícito del magisterio
Eckholt reconoce que el informe vuelve a afirmar como definitiva la enseñanza de Juan Pablo II en Ordinatio sacerdotalis, que excluye la ordenación sacerdotal de mujeres. Sin embargo, su interpretación es crítica: considera que esta enseñanza aún puede “ser revisada” desde categorías contemporáneas de antropología y simbolismo eclesial. Llega incluso a sugerir que la teología histórica presenta fundamentos “más amplios” que los asumidos actualmente por el Magisterio.
Este planteamiento —propio del Camino Sinodal alemán— tensiona directamente lo afirmado de forma reiterada por la Iglesia sobre la imposibilidad de conferir la ordenación a mujeres.
La alternativa: más laicos, nuevos ministerios… y el debate permanente
El informe apunta a reforzar los ministerios laicales antes que abrir la puerta al diaconado femenino sacramental. Eckholt, sin embargo, interpreta esta vía no como solución sino como paso intermedio, afirmando que ninguna alternativa laical podrá sustituir el objetivo final de un diaconado femenino pleno. Advierte incluso que mantener un diaconado sacramental masculino mientras el femenino fuese solo laical sería “incomprensible”.
Expectativas ante el Papa León XIV
El informe ya está en manos del Papa León XIV. Eckholt pide al Pontífice “evangélico Freimut” —parresía—, es decir, mayor libertad para seguir discutiendo la posibilidad del diaconado femenino, así como la participación internacional de teólogas y agentes pastorales favorables al cambio.
Pese al mensaje claro del informe, Eckholt insiste en que se trata solo de “un primer paso”, y que la Iglesia debe superar, en sus palabras, “una fijación de género que hoy ya no es convincente”.