Todos conocemos a Melchor, Gaspar y Baltasar. Los tres rostros clásicos que, desde la infancia, asociamos al misterio de la Epifanía. Pero detrás de ese relato familiar hay un vacío que casi nunca se cuenta: la antigua leyenda del cuarto rey mago, un sabio persa que también vio la estrella… y que, por razones misteriosas, nunca llegó a tiempo a Belén.
El artista Guillermo Altarriba recupera esta historia olvidada y la convierte en un relato gráfico vibrante, fiel a la fe y amistoso para el lector joven, sin caer en la banalidad que tantas propuestas “infantiles” sufren hoy. Con calidad visual, El cuarto rey mago se presenta como una obra para niños… y también para padres, catequistas y lectores adultos que buscan una narración limpia, profunda y llena de sentido.
Aventura, virtud y belleza en una misma narración
Mientras Melchor, Gaspar y Baltasar parten desde sus reinos siguiendo la estrella, un cuarto peregrino, Artabán, inicia su viaje desde Persia. Lo que parecía un trayecto directo hacia Belén se transforma en una odisea de peligros, encuentros providenciales y decisiones morales que pondrán a prueba su corazón.
Altarriba construye un personaje que, sin pretenderlo, se convierte en espejo de cualquier cristiano: alguien que desea encontrar a Cristo, pero descubre que el camino hacia Él pasa por atender a los necesitados, enfrentarse a la injusticia y escuchar la voz de la conciencia. Es un héroe distinto —no perfecto, pero generoso— que aprende, cae, se levanta y sigue adelante. Una figura infantil que propone virtudes sin moralina.
La obra combina ritmo, emoción y una estética luminosa que respira Oriente y Evangelio a la vez. Cada página está pensada para acercar la belleza a los niños sin simplificar la grandeza del relato bíblico.
Un regalo para familias: fe sin artificios
En un tiempo en que la Navidad se diluye entre luces, pantallas y consumo, El cuarto rey mago recupera el núcleo cristiano del 6 de enero: la búsqueda sincera de Dios. No lo hace desde el sermón ni desde la nostalgia, sino desde una historia bien contada, donde la aventura sirve de puente hacia la fe.
Eso explica por qué este libro funciona para lectores de todas las edades. Los niños se enganchan a la acción y a las ilustraciones; los adultos descubren matices espirituales que interpelan la vida interior. La narrativa recuerda, discretamente, que el amor concreto hacia el prójimo es la forma más real de acercarse al Niño de Belén.
Una apuesta por recuperar buenas lecturas
Bibliotheca Homo Legens ha apostado en los últimos años por recuperar clásicos cristianos, historias edificantes y obras visualmente cuidadas que ayudan a formar criterio y sensibilidad. El cuarto rey mago se inscribe en esta misión: ofrecer a las familias un material bello, sólido y profundamente humano. No es un producto más para “consumir”, sino un relato para atesorar.
En un panorama editorial dominado por propuestas de fantasía vacía o mensajes ideológicos camuflados en literatura infantil, este libro se presenta como una alternativa limpia y necesaria. Un recordatorio de que se puede contar una gran historia sin traicionar la verdad.
El cuarto rey mago, de Guillermo Altarriba, es una invitación a redescubrir la Navidad con ojos nuevos. Una obra que, sin pretenderlo, se convierte en un pequeño tesoro para la catequesis familiar: una aventura que entretiene, una historia que educa y un regreso al centro de la fe cristiana.
