Austria: Tras polémica fuga, las monjas de Goldenstein rechazan un acuerdo y el caso pasa a Roma

Austria: Tras polémica fuga, las monjas de Goldenstein rechazan un acuerdo y el caso pasa a Roma

El conflicto en torno al antiguo convento de Goldenstein, cerca de Salzburgo (Austria), dio un nuevo giro tras la negativa de las tres religiosas octogenarias a aceptar la propuesta presentada por el superior de Reichersberg, Markus Grasl. Según confirmó la agencia austríaca Kathpress, la comunidad religiosa ha decidido involucrar formalmente al Vaticano como “siguiente instancia” ante el estancamiento del diálogo. La disputa, que comenzó en septiembre con la fuga de las monjas desde una residencia de ancianos, vuelve así a escalar en el plano canónico e institucional.

Antecedentes: una fuga que desató un conflicto eclesial y mediático

El caso se originó cuando las hermanas Bernadette (88), Regina (86) y Rita (82) abandonaron en septiembre la residencia en la que vivían desde diciembre de 2023, tras la disolución de su comunidad. Con ayuda de exalumnas y un cerrajero lograron reabrir el convento cerrado y reinstalarse en él, alegando que se les había prometido un permiso vitalicio para vivir allí. La Archidiócesis de Salzburgo y el monasterio de Reichersberg —propietarios del edificio— consideraron su regreso una desobediencia y una acción irregular.

Lea también: Austria: tres monjas se fugan y reabren su convento cerrado por la diócesis

La historia se viralizó en redes sociales, donde las religiosas alcanzaron una inesperada atención pública, especialmente a través de Instagram, donde acumularon más de cien mil seguidores. El apoyo de simpatizantes, exalumnas y voluntarios mantuvo vivo el conflicto durante semanas.

La propuesta de Grasl: estancia temporal, clausura restablecida y control estricto

El 28 de noviembre, el superior Grasl presentó un acuerdo que buscaba resolver la situación y permitir que las hermanas siguieran residiendo “hasta nuevo aviso” en Goldenstein. El plan incluía restaurar la clausura, proveer atención médica y asistencia permanente, asignar un sacerdote para su acompañamiento espiritual y prever su traslado a una residencia de cuidados cuando su salud lo hiciera necesario. La comunidad religiosa asumía también la realización de obras de adaptación en el convento para garantizar la seguridad de las hermanas.

El superior expresó su agradecimiento a los voluntarios que asistieron a las religiosas en las últimas semanas y propuso que las donaciones recibidas se destinen a un proyecto misionero relacionado con la educación de niñas y jóvenes, señalando que el convento garantiza a las hermanas todos los recursos económicos necesarios.

Las religiosas rechazan el acuerdo: denuncian un “contrato de sometimiento”

Pese a la presentación como una solución “viable y orientada al futuro”, las hermanas rechazaron la propuesta. Su abogado la calificó de “Knebelvertrag”, un “contrato de amordazamiento”, debido a las condiciones exigidas. Entre ellas figuraban: la suspensión total de actividad en redes sociales; la prohibición de cualquier contacto con los medios de comunicación; restricciones severas para la entrada de simpatizantes al convento; la renuncia inmediata a apoyo jurídico y a emprender acciones legales y la retirada completa de las voluntarias que las asistían desde septiembre.

Las hermanas afirmaron además que el documento fue elaborado “sin su participación” y que no ofrecía garantías sólidas sobre su permanencia a largo plazo en Goldenstein.

Escalada institucional: Roma entra en escena

Tras la negativa, el portavoz del superior confirmó a Kathpress que se consultará al Vaticano para determinar los próximos pasos. “Estamos sorprendidos y decepcionados por la decisión de las hermanas. Ocurre lo que el superior Grasl ya había dicho: ahora entra en juego la siguiente instancia, es decir, Roma”, señaló.

El traslado del caso a la Santa Sede indica que la situación, lejos de resolverse, entra en una fase más delicada, donde deberán sopesarse aspectos canónicos, de obediencia religiosa, de protección de personas mayores y de propiedad eclesiástica.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando