El Comité Organizador Local (COL) de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Seúl 2027 dio a conocer la oración oficial del encuentro, elaborada por fieles coreanos y aprobada por el Vaticano. El anuncio se realizó en la Solemnidad de Cristo Rey, como invitación a toda la Iglesia a iniciar el camino espiritual de preparación hacia el encuentro mundial.
Una oración nacida del trabajo conjunto entre fieles, obispos y el Dicasterio para los Laicos
Según informó Aciprensa, la redacción del texto fue fruto de un proceso comunitario en el que participaron 77 personas de la Arquidiócesis de Seúl —voluntarios, sacerdotes, personal y jóvenes extranjeros— durante un retiro de dos días. Posteriormente, los obispos de Corea revisaron y afinaron el contenido en su asamblea plenaria. Finalmente, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, presidido por el Cardenal Kevin Farrell, otorgó su aprobación.
El cardenal expresó su gratitud al COL por “el regalo de la oración a los jóvenes de todo el mundo” y por haberla hecho pública precisamente en la solemnidad de Cristo Rey, jornada en la que las Iglesias particulares celebran la JMJ a nivel local.
Una oración inspirada en el lema: “¡Tened valor! Yo he vencido al mundo”
El texto está inspirado en el tema elegido para la JMJ Seúl 2027, tomado de Juan 16,33: “¡Tened valor! Yo he vencido al mundo”. La organización explicó que la oración recoge cinco grandes líneas espirituales: La gratitud por la llamada universal de Dios y por su amor incondicional, que abraza especialmente a los jóvenes. La confianza filial en el Padre, que reúne a sus hijos en comunión y unidad. La proclamación de la victoria de Cristo, que invita al valor, a la entrega personal y a reconocer en la Cruz el triunfo del amor y el perdón. La invocación al Espíritu Santo, “Llama de Amor”, memoria viva de los orígenes de la Iglesia en Corea y del testimonio martirial que ha marcado su historia. Y el compromiso de caminar como Iglesia sinodal, abierta a la escucha, el discernimiento y la corresponsabilidad.
Dejamos a continuación la oración completa:
Amado Señor de todos los jóvenes,
te damos gracias por llamarnos a tu amor y a tu infinita misericordia.
Padre nuestro, nos encomendamos a ti.
Que los jóvenes de todo el mundo puedan encontrar consuelo en el abrazo de tu Iglesia
y compartir profundamente la alegría de la comunión y la unidad.
Señor Jesucristo, tú venciste al mundo, ahora y para siempre.
Que cada persona descubra la esperanza que hay en tu llamada a tener valor
y comprenda que la cruz del amor y del perdón es la verdadera victoria sobre el mundo.
Oh Espíritu Santo, Llama de Amor,
con tu mano maravillosa
has sembrado semillas de fe en Corea.
Enciende en nuestros corazones la llama de la fe de los mártires coreanos
y haznos discípulos que vivan el Evangelio de la paz, del amor y la verdad.
Señor, te pedimos que a través de esta peregrinación de la JMJ
podamos escucharnos unos a otros, discernir tu voluntad
y convertirnos en una Iglesia sinodal,
caminando juntos con todo el pueblo de Dios.
Amén.