La visión de León XIV sobre la educación católica

La visión de León XIV sobre la educación católica

Por Daniel Guernsey

Como parte de las celebraciones del Jubileo, el Papa León XIV expuso durante los últimos días una visión para la educación católica, y además declaró a san John Henry Newman el 38.º Doctor de la Iglesia y copatrono (junto con santo Tomás de Aquino) de la educación católica. Estas declaraciones son de gran ayuda en este momento, porque la visión educativa de Newman es profundamente católica, integrada, centrada en la verdad y en Cristo, y un guía seguro para los educadores católicos en todo el mundo.

El Papa también se dirigió a los participantes del Jubileo y a los estudiantes, predicó una homilía y publicó una Carta Apostólica durante los eventos educativos. Tocó varios temas tradicionales de la educación católica, pero añadió motivos propios y dignos de atención, particularmente una profunda apreciación por san Agustín.

Primero subrayó la importancia de la “interioridad” agustiniana, citando al santo: “A quienes el Espíritu no enseña interiormente, se marchan sin haber aprendido nada. . . . No mires afuera, vuelve a ti mismo, porque la verdad habita dentro de ti.” Los estudiantes necesitan desarrollar una vida interior, obstaculizada por vidas vividas en pantallas o superficialmente en el mundo. Les dice: “Decid en vuestro corazón: ‘¡Sueño con más, Señor; anhelo algo mayor; inspírame!’”. León ha identificado con claridad la necesidad de ayudar a los jóvenes modernos a centrarse, interiorizar y volverse silenciosamente al Espíritu Santo en su educación.

Un tema papal relacionado, ya reconocible, es el uso prudente de la tecnología. León anima a los estudiantes: “humanizad lo digital, construyéndolo como un espacio de fraternidad y creatividad —no una jaula en la que os encerráis, no una adicción ni una evasión. En vez de ser turistas en la red, ¡sed profetas en el mundo digital!”

También aconseja a los educadores: “La tecnología debe servir, no sustituir, a la persona; debe enriquecer el proceso de aprendizaje, no empobrecer las relaciones y las comunidades.” La Inteligencia Artificial tendrá un enorme impacto en la educación y el desarrollo humano. Y se necesitará la profunda y humana sabiduría de la Iglesia para usarla correctamente.

Además, subraya la importancia de una sólida antropología cristiana, dada la confusión rampante de la modernidad: “El fundamento sigue siendo el mismo. . . la persona, imagen de Dios (Gn 1,26), capaz de verdad y de relación.”

Es claro que debemos educar a la persona entera (mente, cuerpo y espíritu): “El deseo y el corazón no deben separarse del conocimiento: significaría dividir a la persona.” Los educadores deben recordar la primacía del desarrollo espiritual del estudiante y el aprendizaje de las virtudes que ‘no pueden improvisarse’.

Finalmente, se centra en la unidad, remitiéndose a su lema papal agustiniano: “En Aquel que es Uno (Cristo), somos Uno.” Esto constituye una cristología radical y maravillosa, reflejada también en la visión educativa de san John Henry Newman.

Una de las intuiciones centrales de Newman en The Idea of a University es:

“Todas las ramas del saber están conectadas entre sí, porque el objeto del conocimiento está íntimamente unido en sí mismo, al ser los actos y la obra del Creador. De ahí que las ciencias… tengan múltiples relaciones entre sí, una simpatía interna, y admitan —o más bien exijan— comparación y ajuste.”

Esto debería animar una profunda apreciación por la educación en artes liberales. León apoya esta visión con afirmaciones como: “La escuela católica es un ambiente en el que fe, cultura y vida se entrelazan. No es simplemente una institución, sino un entorno vivo en el que la visión cristiana impregna cada disciplina y cada interacción.” Y también: “Siguiendo el pensamiento de san John Henry Newman, [la pedagogía católica] va contra un enfoque estrictamente mercantilista que a menudo mide la educación por su funcionalidad y utilidad práctica.”

El apoyo de León a la educación católica clásica ofrece un remedio para quienes buscan algo distinto a la educación secular moderna, que ha sido sometida a juicio y encontrada deficiente.

Sin embargo, existen algunos elementos preocupantes en medio de estas excelentes observaciones. León repite el apoyo del papa Francisco al Pacto Educativo Global, proyecto completamente secular, cargado de temas ambientales y de justicia social de moda, y una distracción respecto de la luz cristiana que las escuelas católicas aportan en estos y casi todos los demás asuntos.

También aparecen inclinaciones progresistas en la carta, como la tendencia a favorecer causas novedosas y cierto lenguaje ya gastado del pontificado anterior (“construir puentes”, etc.).

A veces parece contener sus golpes, con afirmaciones como: “La Iglesia es ‘madre y maestra’ no por supremacía, sino por servicio.” La encíclica educativa de Pío XI Divini Illius Magistri lo expresa con audacia muy distinta: “La educación pertenece primariamente a la Iglesia por un doble título en el orden sobrenatural, conferido exclusivamente por Dios mismo; absolutamente superior por tanto a cualquier título del orden natural.” Ofrecer la enseñanza revelada es precisamente nuestro servicio católico.

Lamentablemente, el propio título de la Carta, “Trazar nuevos mapas de esperanza”, establece una metáfora extendida sobre mapas y constelaciones. Pero a veces las metáforas se confunden o chocan, o corren el riesgo de disiparse en el aire. No obtenemos un mapa claro; sí recibimos inspiración.

Al final, sin embargo, estos cuatro nuevos documentos muestran a León como un elocuente defensor de la educación católica. Sus temas escogidos ayudan a impulsar la tarea esencial de la educación católica. Y al hacerlo, continúa recordando a estudiantes y educadores: “Mirad todavía más alto, hacia Jesucristo, ‘el sol de justicia’ (cf. Lc 1,78), que siempre os guiará por los caminos de la vida.”

Sobre el autor

Dan Guernsey, Ed.D., es Senior Fellow del Cardinal Newman Society y Director del Programa de Maestría en Liderazgo Educativo Católico de Ave Maria University.

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