EXCLUSIVA: El cardenal Damasceno renuncia como Comisario Pontificio de los Heraldos del Evangelio

EXCLUSIVA: El cardenal Damasceno renuncia como Comisario Pontificio de los Heraldos del Evangelio

Como adelantaba esta mañana nuestra Specola, el cardenal Raymundo Damasceno Assis, arzobispo emérito de Aparecida, ha presentado su renuncia al cargo de Comisario Pontificio de los Heraldos del Evangelio, responsabilidad que ejercía desde septiembre de 2019. Infovaticana publica en exclusiva la carta, fechada el 18 de noviembre de 2025 y dirigida a la prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada, Sor Simona Brambilla, comunica su decisión sin detallar los motivos que la impulsan.

Se trata de un hecho especialmente relevante en una intervención que supera ya los seis años y que continúa sin una conclusión clara.

Un proceso sin soluciones

Desde el inicio de la intervención, diversas cuestiones internas de los Heraldos han sido objeto de observación, incluyendo aspectos relacionados con su estructura y su funcionamiento espiritual. Sin embargo, ninguna de estas materias ha sido resuelta de manera definitiva.

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El instituto permanece sometido a restricciones significativas, como la imposibilidad de ordenar nuevos sacerdotes y la limitación de ámbitos esenciales de su vida interna. Estas medidas, prolongadas en el tiempo sin una explicación concluyente, han dejado a un carisma con numerosas vocaciones en un estado de indefinición que resulta difícil de justificar.

La renuncia del Comisario, lejos de disipar esta incertidumbre, la hace más patente.

Una dimisión que plantea interrogantes

Sin explicaciones oficiales, la renuncia abre dos posibles lecturas que no pueden descartarse. Por un lado, podría tratarse de un gesto de agotamiento ante un proceso bloqueado desde hace años, sin avances tangibles ni perspectivas claras.

Por otro lado, no es imposible que la salida de Damasceno responda a una dimisión forzada, destinada a despejar el camino para que desde Roma se apliquen medidas mucho más agresivas que el cardenal no estaría dispuesto a asumir ni a respaldar. La manera discreta y abrupta en que se formaliza la renuncia permite considerar este escenario como una explicación plausible del movimiento.

En cualquiera de los dos casos, la renuncia expone la falta de dirección del proceso.

Una oportunidad decisiva para León XIV

Este escenario ofrece al Papa León XIV una ocasión excepcional para marcar diferencias respecto a la etapa anterior y para encauzar un caso que se ha convertido en símbolo de intervenciones prolongadas, restrictivas y sin concreción jurídica suficiente.

El momento exige claridad y una decisión firme: o se normaliza la situación de los Heraldos del Evangelio, o se concluye el proceso con un dictamen definitivo. Mantener el actual estado de bloqueo indefinido, que ya ha demostrado ser improductivo, solo prolongaría la sensación de arbitrariedad y falta de transparencia.

Una intervención del Pontífice en este punto reforzaría la confianza en el Derecho Canónico y enviaría una señal clara sobre el rumbo que tomará su pontificado en materia de vida consagrada.

Escenario completamente abierto

Por ahora no se conoce quién tomará el relevo del cardenal Damasceno ni cuál será la orientación que adoptará el Dicasterio. Lo cierto es que la renuncia deja el futuro de la intervención sobre los Heraldos del Evangelio en un escenario completamente abierto, a la espera de decisiones que pongan fin a una de las situaciones más prolongadas y controvertidas de los últimos años dentro de la Iglesia.

 

Dejamos a continuación el texto completo de la carta traducido al español:

Brasilia – DF, 18 de noviembre de 2025.

A la Hna. Simona Brambilla
Prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica
Ciudad del Vaticano

Reverenda Hermana Simona,

Con mis respetuosos saludos, vengo a comunicarle mi renuncia a la misión de Comisario Pontificio para los Heraldos del Evangelio.

Tal misión me fue confiada, en septiembre de 2019, por el recordado Papa Francisco; desde entonces he emprendido todos los esfuerzos posibles para cumplir tan importante misión, buscando siempre la gloria de Dios y el bien de la Iglesia.

Conté a lo largo del período con Auxiliares nombrados por el Dicasterio y principalmente con Colaboradores elegidos por mí, que asumieron con espíritu fraterno la ayuda solicitada por el Dicasterio; y, pasados más de seis años, tengo la plena convicción de que la mejor decisión es delegar a otra persona tal misión.

Al expresar mi gratitud por la confianza depositada en mí, confirmo mi renuncia y renuevo mis respetuosos votos de elevada estima en el Señor.
Fraternalmente,

Dom Raymundo Cardeal Damasceno Assis
Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis de Aparecida

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