El obispo Fernando Rifan —responsable de la única circunscripción eclesiástica del mundo dedicada íntegramente a la Misa Tradicional en latín— ha revelado los detalles de su encuentro con el Papa León XIV, celebrado el 15 de noviembre en la Biblioteca del Palacio Apostólico. La reunión, de media hora, llega en un momento decisivo para el futuro de la Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney, creada por san Juan Pablo II en 2002 como una solución canónica estable para garantizar la continuidad del usus antiquior en Brasil.
La audiencia no fue un simple saludo protocolario: Rifan acudió para explicar personalmente al Papa el origen, misión y razón de ser de esta estructura, y para defender la necesidad de que continúe existiendo tras su renuncia por edad.
Una circunscripción creada para preservar la Misa Tradicional
Rifan recordó al Pontífice que la Administración Apostólica nació con un objetivo claro: asegurar un hogar estable y plenamente canónico para sacerdotes y fieles profundamente vinculados a la liturgia tradicional. Presentó documentos de Roma y de la propia Administración que muestran cómo, tras años de separación, se logró la plena comunión con la Santa Sede sin renunciar al patrimonio litúrgico recibido.
El obispo subrayó que la identidad de Campos (Brasil) no es una opción estética ni un “gusto litúrgico”, sino una realidad pastoral consolidada desde hace décadas. Explicó también que su seminario forma sacerdotes íntegramente en la Misa de siempre, con un discernimiento vocacional sólido y con un número creciente de fieles en once diócesis que solicitan regularmente su asistencia para la celebración del rito tradicional.
León XIV reconoce que Campos no es un grupo radical
Según el relato de Rifan, el Papa formuló preguntas específicas sobre la posición doctrinal de la Administración Apostólica y quedó satisfecho con las respuestas. El obispo afirma que León XIV “se dio cuenta de que somos muy diferentes de otros grupos radicales y cismáticos”, un punto clave en el actual clima eclesial en torno a la liturgia tradicional.
Esta distinción no es menor: en un momento de tensiones por el lugar del usus antiquior en la Iglesia, que el Papa reconozca la normalidad doctrinal y disciplinar de Campos constituye un gesto significativo.
La continuidad episcopal, cuestión clave para la Misa Tradicional en Brasil
Rifan comunicó al Papa que ya ha presentado su renuncia, al cumplir los 75 años, y que la continuidad de un obispo al frente de la Administración Apostólica es esencial para preservar la estabilidad del rito tradicional en la región.
Sin obispo propio —y dependiendo enteramente del nombramiento pontificio— la Administración podría quedar debilitada o incluso diluida. Rifan no pidió concesiones ni privilegios, pero sí dejó claro que la existencia de esta estructura ha sido, durante más de veinte años, una vía eficaz para integrar la Misa Tradicional en la vida ordinaria de la Iglesia.
En sus palabras: «Hablé de la necesidad de continuar con nuestra Administración Apostólica para el bien de la Iglesia».
Un encuentro cordial en tiempos inciertos para el usus antiquior
El obispo relata que la audiencia concluyó rezando junto al Papa la oración Dominus conservet eum… y expresando su confianza en que el Espíritu Santo guiará las decisiones futuras. Sin embargo, la preocupación entre los fieles de la Misa Tradicional sigue siendo palpable: la continuidad del carisma propio de Campos depende directamente del próximo nombramiento episcopal.