El obispo Stefan Oster, de Passau (Baviera), se ha distanciado públicamente del documento emitido por la Conferencia Episcopal Alemana sobre “la diversidad de identidades sexuales en las escuelas católicas”, al considerar que el texto contradice los fundamentos de la antropología cristiana y carece de toda referencia a la redención en Cristo.
El prelado salesiano publicó el pasado 10 de noviembre un extenso análisis titulado “¿Seguimos creyendo lo que creemos?”, en el que cuestiona la orientación teológica del documento episcopal, titulado “Creados, redimidos y amados – Visibilidad y reconocimiento de la diversidad de identidades sexuales en las escuelas”.
“Aunque la portada del folleto diga ‘Los obispos alemanes’, este texto no habla en mi nombre”, afirmó Oster.
El documento, de 48 páginas, fue publicado el 31 de octubre por la comisión de educación y escuelas de la Conferencia Episcopal Alemana, después de intensos debates internos. Pretende ofrecer directrices pastorales sobre cómo abordar la diversidad sexual en los colegios católicos, e incluye términos como “heteronormatividad”, “familias arcoíris” o “autodeterminación sexual”.
“Una visión desacralizada del ser humano”
En su análisis, Oster advierte que el texto refleja un cambio de paradigma antropológico que socava la visión sacramental del hombre.
“El documento está en camino hacia una comprensión desacralizada del ser humano”, escribió.
El obispo subrayó que el texto reduce la redención a un concepto naturalista:
“Se da por sentado que todos, en su diversidad, ya están redimidos. No se menciona en ningún momento la tarea de la autorrealización humana en Cristo y a través de Cristo”.
Criticó, además, que el documento cite estudios de las ciencias humanas sin referencia alguna a la fe, la gracia o el pecado:
“Las ciencias humanas observan al hombre en su existencia concreta, pero por su método carecen de acceso a la visión cristiana del ser humano: su necesidad de redención, su vocación a la santidad, su relación con Dios.”
Preocupación por la ideología de género y la infancia
Oster también expresó su preocupación por la afirmación acrítica de la identidad transgénero en jóvenes.
Según el obispo, el texto “presenta la transexualidad como un fenómeno natural del desarrollo adolescente, sin advertir de los riesgos de afirmarla precipitadamente”.
Recordó que países como Reino Unido, Noruega, Finlandia, Suecia y Dinamarca han restringido las terapias hormonales y quirúrgicas en menores, y advirtió que “los jóvenes vulnerables necesitan protección, no adoctrinamiento”.
La raíz del conflicto: una nueva antropología
Para Oster, el problema de fondo no es pedagógico sino teológico.
“Vivimos un tiempo en el que las controversias más decisivas giran en torno a la doctrina del hombre”, escribió.
“Una antropología distinta conduce inevitablemente a una doctrina distinta de la revelación, de los sacramentos, de la salvación y, en última instancia, de Dios mismo.”
El obispo de Passau, que ya había criticado abiertamente el Camino Sinodal Alemán, insistió en que los límites doctrinales sobre el sacerdocio femenino o las bendiciones de uniones irregulares “no son negociables ni gradualmente modificables”.
“Cruzar esas fronteras significaría construir otra Iglesia”, advirtió.
Otras voces dentro del episcopado alemán
El obispo auxiliar Thomas Maria Renz (Rottenburg-Stuttgart) también comentó el documento, señalando que su objetivo debía limitarse a evitar discriminación, pero sin caer en una aceptación ingenua de toda forma de identidad sexual.
“Es esencial distinguir entre la acogida cristiana de las personas y la aprobación de cualquier sentimiento pasajero propio de la adolescencia”, subrayó Renz.
Ambos prelados representan una minoría dentro del episcopado alemán que intenta mantener la continuidad doctrinal frente a las presiones ideológicas surgidas del Camino Sinodal, que busca revisar la moral sexual católica, el celibato sacerdotal y la estructura jerárquica de la Iglesia.
Un obispo fiel a la verdad
La postura de Stefan Oster —uno de los obispos más jóvenes y teológicamente firmes de Alemania— marca una frontera moral y doctrinal dentro de un episcopado cada vez más dividido.
Mientras algunos prelados apuestan por adaptar la enseñanza católica a las categorías del mundo contemporáneo, Oster recuerda que la misión de la Iglesia no es acomodar el Evangelio a las modas, sino convertir los corazones a Cristo.
Su pregunta, “¿Seguimos creyendo lo que creemos?”, resume el dilema de la Iglesia alemana: o permanece en la verdad revelada o se convierte en una institución sociológica más, sin fe ni misión.