Una estatua de cinco metros de altura y media tonelada de peso dedicada al papa León XIV se encuentra en los preparativos finales para su inauguración en Chiclayo, al norte del Perú. La obra busca rendir homenaje al ahora pontífice, estrechamente vinculado a esta ciudad tras haber ejercido allí su ministerio como obispo antes de ser llamado a Roma por el papa Francisco.
“Este monumento simboliza el agradecimiento del pueblo de Lambayeque al Santo Padre por su mensaje de amor, esperanza y unidad”, declaró a la agencia estatal Andina el gerente regional de Comercio Exterior y Turismo, Félix Mío Sánchez. “Queremos que esta escultura sea un ícono de fe y hospitalidad. Con su sonrisa, el papa León XIV dará la bienvenida a los turistas que llegan para disfrutar de nuestra gastronomía, playas, museos y naturaleza”, añadió.
La figura muestra al Papa con expresión serena y sonrisa abierta, la palma derecha extendida hacia el frente, en gesto de bendición y acogida. Se trata de la primera escultura de gran formato dedicada a León XIV, elaborada íntegramente en fibra de vidrio y resina, materiales resistentes al clima costero.
Un proyecto de arte y devoción local
El autor de la obra, el artista plástico Juan Carlos Ñañake, lideró junto con un equipo de seis escultores locales la creación e instalación de la pieza, montada sobre un pedestal de dos metros adicionales. “Ha sido un reto enorme. Es la primera vez que realizamos una escultura de cinco metros de altura. Nos sentimos orgullosos de aportar al arte sacro y al turismo de la región”, señaló Ñañake en diversos medios.
La estatua se ubicará en uno de los principales accesos a Chiclayo, y será la primera de tres esculturas que integrarán el llamado “Paseo Papal”, un corredor temático dedicado al actual pontífice, que incluirá además actividades culturales y espacios de encuentro familiar.
La ruta incluye otros lugares significativos en la vida episcopal del Papa, como Piura, La Libertad y el Callao, donde también sirvió como obispo antes de ser nombrado por el papa Francisco prefecto del Dicasterio para los Obispos, cargo que desempeñaba cuando fue elegido sucesor de Pedro.