Ciudad del Vaticano — Con ocasión del centenario del Instituto Secular de las Hermanas de María de Schoenstatt, el Papa León XIV concedió indulgencia plenaria a todos los fieles que visiten el santuario original en Alemania, así como los demás santuarios de Schoenstatt y las capillas e iglesias bajo el cuidado de esta comunidad.
Según informó el propio movimiento en su sitio web, la indulgencia podrá obtenerse durante todo el jubileo, que comenzó el 1 de octubre de 2024 y concluirá el 4 de noviembre de 2026.
“Una invitación de Dios para una purificación más profunda”
En un comunicado, el Movimiento de Schoenstatt expresó que este don concedido por el Papa constituye “una invitación de Dios, por medio de la Iglesia, para una purificación más profunda del corazón” durante su año jubilar.
“Confiamos en que la gracia de Dios nos sostenga de forma más perceptible en el inicio de una nueva época para nuestra familia”, añadieron las Hermanas de María, subrayando el sentido espiritual del jubileo como tiempo de renovación interior y comunión con la Iglesia universal.
El decreto de la Penitenciaría Apostólica
El decreto de la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede establece que la indulgencia plenaria se concede “a los miembros del instituto y a todos los fieles que, movidos por el arrepentimiento y el amor, se unan a los objetivos espirituales del Año Jubilar 2025”.
Además, se especifica que la indulgencia puede aplicarse también a las almas del purgatorio, en sufragio de los difuntos, según la intención de quien la obtiene.
Condiciones para recibir la indulgencia
Los fieles que deseen recibir este don espiritual están invitados a peregrinar a alguno de los santuarios o capillas de Schoenstatt y a permanecer allí en oración y recogimiento.
Como en toda indulgencia plenaria, se requiere:
- La confesión sacramental,
- La recepción de la Sagrada Eucaristía,
- La oración por las intenciones del Papa (Padrenuestro, Credo e invocación a María, Madre de Dios, Reina de la Paz y Madre de la Misericordia),
- Y la realización de un acto de penitencia y una obra de caridad.
Un año jubilar para Schoenstatt
El Instituto Secular de las Hermanas de María de Schoenstatt, fundado en 1926 por el padre José Kentenich, celebra su centenario de fundación con un llamado a la conversión, la unidad y la fidelidad a la misión mariana del movimiento.
El jubileo busca reavivar la espiritualidad de consagración a la Virgen María y la vivencia práctica del lema de Schoenstatt: “Nada sin ti, nada sin nosotros”, como expresión de confianza filial en la Providencia divina.
Renovación espiritual y eclesial
El gesto del Papa León XIV reafirma el valor pastoral de los años jubilares como tiempos de gracia y renovación espiritual. En un contexto de secularización creciente, la concesión de esta indulgencia recuerda a los fieles la necesidad de una conversión interior, de reconciliación sacramental y de compromiso concreto con la caridad.
Con esta indulgencia, el Santo Padre invita a la familia de Schoenstatt —y a todos los peregrinos— a redescubrir el sentido de la penitencia y la comunión eclesial, signos visibles de un renacimiento espiritual en el marco del próximo Jubileo de la Iglesia en 2025.
