León XIV recupera el Canon Romano en la Misa de Todos los Santos

León XIV recupera el Canon Romano en la Misa de Todos los Santos

En la solemnidad de Todos los Santos, el Papa León XIV volvió a emplear el Canon Romano —la Plegaria Eucarística I— durante la celebración en la que proclamó a San John Henry Newman Doctor de la Iglesia. La plegaria fue rezada íntegramente en lengua italiana.

En otras solemnidades y en la mayoría de celebraciones recientes, el Pontífice había recurrido con más frecuencia a las Plegarias Eucarísticas II o III, redactadas en la década de 1960 y hoy de uso habitual, pronunciándolas incluso en latín. En esta ocasión eligió la plegaria más antigua del rito romano, vinculada por la tradición a la Iglesia de Roma y a la transmisión litúrgica que Pedro llevó desde Jerusalén.

Además de su profundo sentido teológico, en el Canon destacan las referencias a los sacrificios de Abel, Abraham y Melquisedec, figuras veterotestamentarias que prefiguran el sacrificio perfecto de Cristo: Abel por la pureza de su ofrenda, Abraham por la obediencia de la fe y Melquisedec por la oblación de pan y vino en acción de gracias. Estas menciones enlazan el Antiguo y el Nuevo Testamento, subrayando la continuidad del plan de salvación que culmina en la Eucaristía.

El Canon Romano —núcleo de la misa latina durante casi dos milenios— se caracteriza por su tono sacrificial, su lenguaje bíblico y la enumeración de la comunión de los santos, con invocaciones a la Virgen María, San José, los Apóstoles y una lista de mártires de la Iglesia de Roma que nos transporta a la dureza de una fe exigente en el testimonio de la sangre. Su estructura fija y su profundiad han hecho de esta plegaria durante siglos el corazón de la liturgia romana.

Con la elección del Canon en esta solemnidad, León XIV unió la memoria de todos los santos con la plegaria que, durante siglos, centró la celebración eucarística en Occidente.

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