La CEE y el aborto: la doctrina archivada vs el activismo ideológico

La CEE y el aborto: la doctrina archivada vs el activismo ideológico

En un momento político en el que el Partido Popular, de la mano de Alberto Núñez Feijóo, se ha declarado abiertamente a favor del aborto, alineándose así con la postura de Pedro Sánchez y de Felipe VI, desde InfoVaticana preguntamos a la Conferencia Episcopal Española (CEE) si pensaba emitir un comunicado orientador para recordar la doctrina de la Iglesia sobre el derecho a la vida.

La respuesta de la CEE fue sobria y burocrática: se limitaron a responde con un enlace de su web sobre la postura de la Iglesia frente al aborto. Es decir, sin una palabra nueva, sin una declaración pública en defensa de los no nacidos, sin pronunciarse sobre la deriva política de los principales líderes del país.

Las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal en la rueda de prensa después de la Comisión Permanente hacen alusión al aborto muy por encima: «la posición de la Conferencia Episcopal y de todos los obispos es en contra del aborto y a favor de la vida», pero más allá de esto, no se han dado más pronunciamientos.

Contraste con la rapidez en otros temas

Lo llamativo es que cuando se trata de cuestiones sociales o de convivencia interreligiosa, la misma CEE se pronuncia de inmediato. Así ocurrió en agosto, cuando varios obispos españoles corrieron a defender públicamente la Fiesta del Cordero musulmana, criticando incluso a quienes cuestionaban su lugar en la esfera pública.

En ese caso no hubo silencio, ni remisiones a documentos antiguos, sino declaraciones claras y urgentes en favor de una celebración islámica.

Doctrina archivada, activismo presente

El contraste es evidente. En materia de aborto —un crimen que el Catecismo califica como “gravemente contrario a la ley moral” (n. 2271)—, la CEE se refugia en documentos ya archivados en su página web. En cambio, cuando se trata de temas de corte social o de imagen pública, los obispos no dudan en manifestarse con rapidez.

La Iglesia en España parece cómoda en el terreno del activismo social, mientras evita pronunciarse enérgicamente sobre la defensa de la vida. Precisamente donde debería alzar la voz con fuerza profética, se contenta con señalar enlaces.

Una omisión que pesa

El silencio actual de la CEE ante el aborto no es neutral: es omisión. Y la omisión, en cuestiones de vida y muerte, es complicidad. Mientras los principales líderes políticos del país —incluido el jefe del Estado— normalizan el aborto como un derecho, los pastores de la Iglesia española parecen preferir el silencio cómodo de la diplomacia.

Los pastores deben ser esa voz viva que conduce permanentemente el camino al rebaño. Está bien tener un apartado en el sitio web dedicado al aborto, pero igual que el catecismo —e incluso la Biblia— va acumulando polvo en la biblioteca de muchos, es necesario recordar a los fieles el magisterio de la Iglesia:

«Dios […], Señor de la vida, ha confiado a los hombres la excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables» (Gaudium et Spes 51, 3).

La verdadera misión de la Iglesia no es quedar bien con el poder ni con la opinión pública, sino proclamar la verdad del Evangelio “a tiempo y a destiempo” (2 Tim 4,2) y ser esa voz que clama en el desierto de una nación que camina hacia su muerte.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando