León XIV: “La comunicación no puede ni debe separar su labor del servicio a la verdad”

León XIV: “La comunicación no puede ni debe separar su labor del servicio a la verdad”

El Papa León XIV subrayó este jueves 9 de octubre la importancia de la libertad de prensa y del ejercicio responsable del periodismo, al dirigirse a los participantes de la 39ª Conferencia de la Asociación Minds International, reunidos en la Sala Clementina del Vaticano. El Santo Padre recordó que “el ejercicio de la profesión periodística nunca puede considerarse un crimen, sino que es un derecho que se debe proteger”, como expresó también en su mensaje en la red social X.

Información como bien público

En su discurso, definió la información como “un bien público que todos debemos tutelar”. Señaló que lo verdaderamente constructivo es la alianza entre ciudadanos y periodistas, fundada en la ética y la responsabilidad. “Cada día hay reporteros que arriesgan personalmente la vida para que la gente sepa cómo están las cosas”, afirmó, recordando a quienes trabajan en contextos de guerra, violencia o persecución.

El Papa advirtió sobre el peligro de la manipulación y de la confusión entre lo verdadero y lo falso en un tiempo marcado por la proliferación de noticias y por la difusión de propaganda ideológica. “Nadie debería poder decir hoy: no sabía”, subrayó, llamando a una responsabilidad compartida entre quienes producen información y quienes la consumen.

Riesgos de la desinformación y de la tecnología sin control

León XIV alertó contra el impacto de las tecnologías digitales y los algoritmos en la comunicación contemporánea. “La inteligencia artificial está cambiando el modo con el que informamos y nos comunicamos, pero debemos vigilar para que la tecnología no sustituya al hombre y para que la información no quede en manos de unos pocos”, advirtió.

El Pontífice citó a Hannah Arendt para señalar que el totalitarismo se impone cuando la sociedad deja de distinguir entre verdad y falsedad. En este sentido, insistió en que la transparencia de las fuentes, la calidad y la objetividad son claves para devolver a los ciudadanos su papel de protagonistas en el acceso a una información veraz.

Llamado a la responsabilidad profesional

Finalmente, León XIV exhortó a los periodistas a no “vender jamás su autoridad” y a resistir la tentación de la información superficial o manipulada. “La economía de la comunicación no puede separarse de la verdad”, dijo, animando a los comunicadores a ser competentes, éticos y valientes frente a las presiones externas.

El discurso concluyó con su bendición y con una exhortación clara: “Lo que sostiene nuestras sociedades es el libre acceso a la información. Por eso estamos llamados a defenderlo y garantizarlo”.

 

Dejamos a continuación el mensaje completo de León XIV:

Discurso del Papa León XIV a los participantes en la Conferencia de la Asociación Internacional MINDS

Sala Clementina — Jueves, 9 de octubre de 2025

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

La paz esté con vosotros.

Queridos hermanos y hermanas, buenos días y bienvenidos a todos.

Me alegra dirigirme a ustedes en este momento, en el que los acontecimientos actuales exigen un discernimiento y una responsabilidad particulares, y es evidente que los medios de comunicación tienen un papel crucial en la formación de las conciencias y en el fomento del pensamiento crítico.

Es una paradoja que, en la era de la comunicación, las noticias y las agencias de medios atraviesen un período de crisis. De manera similar, los consumidores de información también están en crisis, a menudo confundiendo lo falso con lo verdadero y lo auténtico con lo artificial. Sin embargo, hoy nadie puede decir: “No lo sabía”. Por eso quiero animarles en su importante labor y recomendar oportunidades de colaboración que les permitan reflexionar juntos.

La información es un bien público que todos debemos proteger. Por esta razón, lo verdaderamente productivo es la asociación entre ciudadanos y periodistas al servicio de la responsabilidad ética y cívica. Una forma de ciudadanía activa es valorar y apoyar a los profesionales y agencias que demuestran seriedad y verdadera libertad en su labor. Esto crea un círculo virtuoso que beneficia a toda la sociedad.

Cada día, hay reporteros que arriesgan su vida para informar sobre lo que realmente está sucediendo. En tiempos como los nuestros, marcados por conflictos violentos y generalizados, muchos han muerto cumpliendo con su deber. Son víctimas de la guerra y de la ideología de la guerra, que busca impedir que los periodistas estén presentes. ¡No debemos olvidarlos! Si hoy sabemos lo que ocurre en Gaza, Ucrania y en tantas tierras ensangrentadas por las bombas, en gran parte se lo debemos a ellos. Estos extraordinarios testimonios directos son la culminación del esfuerzo diario de innumerables personas que trabajan para garantizar que la información no sea manipulada con fines contrarios a la verdad y a la dignidad humana.

Como saben, en mi primer encuentro con periodistas de todo el mundo, inmediatamente después del Cónclave, quise hacer un llamamiento por la liberación de sus colegas que habían sido injustamente perseguidos y encarcelados por cumplir con su trabajo. Hoy reitero esta petición. El trabajo periodístico nunca puede ser considerado un crimen, sino un derecho que debe ser protegido.

El libre acceso a la información es un pilar que sostiene el edificio de nuestras sociedades, y por esta razón, estamos llamados a defenderlo y garantizarlo.

Como subrayó el Papa Francisco: “Necesitamos emprendedores valientes, información valiente, para que la belleza de la comunicación no sea corrompida” (Discurso a los Participantes en el Jubileo de la Comunicación, 25 de enero de 2025). La comunicación debe liberarse de los pensamientos equivocados que la corrompen, de la competencia desleal y de la práctica degradante del llamado clickbait. Las agencias de noticias están en primera línea y son llamadas a actuar en el entorno comunicativo actual según principios —desgraciadamente no siempre compartidos— que unan la sostenibilidad económica de la empresa con la protección del derecho a una información precisa y equilibrada.

A su vez, se pide a los periodistas que trabajan en las agencias de noticias ser los primeros en llegar al lugar y reportar sobre lo que sucede. Esto es aún más cierto en la era de la transmisión continua y de la creciente digitalización de los medios de masas. Como bien saben, a quienes trabajan en una agencia se les exige escribir rápidamente, bajo presión, incluso en situaciones muy complejas y dramáticas. Por estas razones, su servicio requiere competencia, valor y un sentido de ética. Esto es invaluable y debe ser un antídoto contra la proliferación de información “basura”.

Pero no estamos destinados a vivir en un mundo donde la verdad ya no se distingue de la ficción. En este sentido, debemos plantearnos algunas preguntas cruciales.

Los algoritmos generan contenido y datos a una escala y velocidad nunca vistas. Pero ¿quién los controla? La inteligencia artificial está cambiando la manera en que recibimos la información y nos comunicamos, pero ¿quién la dirige y con qué fines? Debemos estar vigilantes para asegurar que la tecnología no sustituya al ser humano, y que la información y los algoritmos que la gobiernan hoy no estén en manos de unos pocos.

Queridos amigos, gracias por su trabajo. Les ofrezco mis mejores deseos al reflexionar sobre los desafíos que enfrentamos.

El mundo necesita información libre, rigurosa y objetiva. En este contexto, vale la pena recordar la advertencia de Hannah Arendt: “El sujeto ideal del régimen totalitario no es el nazi convencido ni el comunista convencido, sino las personas para quienes la distinción entre hecho y ficción y entre lo verdadero y lo falso ya no existe” (Los orígenes del totalitarismo, 474).

Con su trabajo paciente y riguroso, ustedes pueden erigirse en barrera contra quienes, mediante el arte antiguo de la mentira, buscan crear divisiones para gobernar dividiendo. También pueden ser un baluarte de civilidad frente a las arenas movedizas de la aproximación y la posverdad.

El sector de la comunicación no puede ni debe separar su labor del servicio a la verdad. La transparencia de las fuentes y de la propiedad, la rendición de cuentas, la calidad y la objetividad son claves para devolver a los ciudadanos su papel de protagonistas en el sistema, convenciéndolos de exigir información digna de tal nombre.

Les exhorto: ¡nunca vendan su autoridad!

Que el Espíritu de Dios, que es verdad y fortaleza, e infunda mansedumbre y valor, los sostenga. Los acompaño con mi bendición. ¡Gracias!

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