León XIV bendice la imagen restaurada de Nuestra Señora de Pompeya en la Domus Australia

León XIV bendice la imagen restaurada de Nuestra Señora de Pompeya en la Domus Australia

En la víspera de la festividad de la Virgen del Rosario, el Papa León XIV presidió este lunes 6 de octubre las Vísperas en la Domus Australia, una casa de peregrinos situada en el centro de Roma que desde 2011 acoge principalmente a visitantes australianos y de habla inglesa. El Pontífice centró su homilía en la figura de María como modelo de esperanza y fidelidad a la voluntad de Dios, y concluyó con la bendición de la imagen restaurada de Nuestra Señora de Pompeya, donada en el siglo XIX por el beato Bartolo Longo a los Padres Maristas.

Una devoción mariana en el corazón del Año Jubilar

En su predicación, León XIV subrayó que María es ejemplo supremo de esperanza: «La Encarnación tuvo lugar primero en el corazón de María, antes de ocurrir en su seno», afirmó, recordando cómo la Madre de Dios se entregó con total confianza al plan divino. “Dios nunca llega tarde; debemos aprender a confiar, aunque requiera paciencia y perseverancia. El tiempo de Dios siempre es perfecto”, añadió.

El Papa explicó que la esperanza vivida por la Virgen no se limitó a una actitud pasiva, sino que le dio fortaleza y coraje para dedicarse por entero al Evangelio. Al invitar a la asamblea a cantar el Magníficat, el Santo Padre señaló a María como la “verdadera Hija de Sión”, que se alegró en Dios por su fidelidad a las promesas hechas a Abraham y a su descendencia.

La bendición de una imagen histórica

El momento central de la celebración fue la bendición de la imagen restaurada de Nuestra Señora de Pompeya, óleo coronado con estrellas doradas, que desde hace más de un siglo se conserva en la iglesia de la Domus. Esta copia, vinculada al carisma del beato Bartolo Longo, fue entregada a los Maristas a finales del siglo XIX y restaurada poco antes de la elección de León XIV.

En su mensaje final, el Papa confió a la Virgen de Pompeya el camino de la comunidad australiana en Roma, pidiendo que “el Espíritu Santo fortalezca a cada uno en su servicio al Señor y a la Iglesia, para que dé fruto abundante y duradero”.

Un lugar marcado por la memoria de los mártires

La Domus Australia, inaugurada por Benedicto XVI en 2011 tras ser adquirida por la Archidiócesis de Sídney con apoyo de otras diócesis australianas, conserva un rico patrimonio espiritual. En el altar se custodian reliquias de San Pedro Chanel, protomártir y patrono de Oceanía, así como de Santa María de la Cruz MacKillop, primera santa australiana, de San Andrés Dung-Lac y compañeros mártires, de Santa María Goretti, San Hugo de Lincoln y San Pío V.

El templo también guarda una pintura del cardenal vietnamita Nguyên Van Thuán, retratado celebrando la misa en prisión durante sus años de encarcelamiento en Vietnam, así como retratos de grandes testigos de la fe como Santo Tomás Moro, San John Henry Newman, San Juan Pablo II y Santa Teresa de Calcuta.

Más allá de su función como lugar de hospedaje, la Domus se ha consolidado como un espacio de vida litúrgica y cultural: ofrece misa diaria en inglés, adoración eucarística a las 17:00 y una intensa programación de música sacra.

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