El cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, ha dirigido una carta a toda su diócesis el 5 de octubre de 2025, en la que denuncia los horrores de la guerra en Gaza y Cisjordania, exhorta a mantener la esperanza cristiana y convoca, siguiendo el llamamiento del Papa, a una jornada de ayuno y oración por la paz el próximo sábado 11 de octubre.
En su mensaje, el patriarca recuerda los sufrimientos de la población civil, los desplazamientos forzados, el hambre, la falta de medicinas y de acceso a hospitales, así como la situación dramática de los prisioneros y de quienes viven en condiciones de violencia y opresión.
Una guerra que golpea a los más vulnerables
El Patriarca Pizzaballa reconoce que desde hace dos años la guerra ha absorbido todas las energías de la región, con especial crudeza en Gaza, donde la población padece bombardeos, hambre y falta de higiene. También señala la difícil situación en Cisjordania, donde las comunidades, sobre todo en los pueblos pequeños, son acosadas y asfixiadas por los colonos sin protección suficiente de las autoridades.
El cardenal afirma que, pese a las dificultades, se abre un horizonte de esperanza con la liberación de algunos rehenes y prisioneros, y con la posible cesación de las hostilidades. No obstante, advierte que la paz no puede ser solo temporal ni ilusoria: debe asentarse en la justicia y la verdad.
La misión de la Iglesia: esperanza en medio del dolor
En la carta, el patriarca subraya que la Iglesia no pretende ofrecer un análisis político o estratégico, sino una palabra de fe y esperanza. Frente a la violencia, recuerda que la misión de los cristianos es proclamar el Evangelio, mantenerse firmes en Cristo y responder al odio con la fuerza del amor.
“La violencia ha devastado nuestro territorio y nuestro ánimo humano”, señala, añadiendo que las imágenes de Gaza han herido la conciencia del mundo. Sin embargo, afirma que la fe debe resistir la prueba y que la cruz de Cristo es la respuesta definitiva al sufrimiento.
Pizzaballa invita a no dejarse arrastrar por el rencor ni por las narrativas de venganza, sino a vivir una espiritualidad de perdón y reconciliación, convencidos de que la paz verdadera nacerá de la cruz y de la resurrección.
Jornada de ayuno y oración por la paz
El Patriarca anuncia que, siguiendo la invitación del Papa, el sábado 11 de octubre se celebrará en toda la Iglesia local una jornada de ayuno y oración por la paz. Exhorta a todas las parroquias y comunidades religiosas a organizar libremente momentos de oración, adoración eucarística, rezo del Rosario y celebraciones de la Palabra.
La jornada coincidirá con la fiesta de la Virgen María, Reina de Palestina y Patrona del Patriarcado Latino, ocasión en la que se renovará la consagración de Tierra Santa a su intercesión.
