Santiago Martin se pregunta quién rompe la unidad en la Iglesia

Santiago Martin se pregunta quién rompe la unidad en la Iglesia

El Papa León ha firmado esta mañana de sábado, fiesta de San Francisco de Asís, su primera exhortación apostólica lleva por título Dilexit te en latín, que significa él se refiere a Dios, él te ha amado. Él te ama. Fue prácticamente escrita en su totalidad por su predecesor, el Papa Francisco. Y sin embargo, el Papa León, como hizo a su vez el Papa Francisco con la encíclica que había terminado ya el Papa Benedicto, el Papa León ha decidido leerla, eh, mandarla a revisión y y ahora la publica y al publicarla la hace suya. Es continuación de la cuarta encíclica del Papa Francisco que se titula Dilexit nos, es decir, él nos ha amado, siempre referido a Dios, aunque ha firmado hoy el Vaticano ha anunciado que su contenido no se conocerá hasta el próximo jueves, el día 9. Bueno, pues habrá que esperar a a hasta el jueves para para saber qué dice, aunque por lo que se ha filtrado, parece que se refiere al amor de Dios hacia todos los que sufren, los pobres, los enfermos, los ancianos, las víctimas de la guerra o de la violencia de cualquier tipo. Repito, habrá que esperar hasta el próximo jueves para conocer el contenido de esta primera exhortación apostólica, es decir, de este primer documento oficial, formal importante del Papa León XIV.

Pero a lo largo de la semana también han ocurrido otras cosas. Eh, antes de hablar de ellas creo que hay que hacer una premisa que es válida al menos en lo que a mí respecta. No tengo ninguna intención de criticar al Papa. No soy quién para ello. Para mí el Papa León XIV es el Papa y merece mi obediencia y mi respeto. Pero para ayudarle a cumplir el ministerio petrino que incluye el objetivo que ha marcado como norte de su pontificado, el de unir a la iglesia, quizá pueda colaborar humildemente en conseguir ese objetivo, señalar algunas cosas que pueden perjudicarlo e incluso que pueden dañar la propia imagen del pontífice. Mi único deseo es ayudar y servir a la Iglesia. y ayudar y servir al Papa que es el Papa, repito, al que quiero y al que quiero obedecer y al que no solamente quiero y quiero obedecer, sino que respeto también como ser humano.

En torno a cualquier líder de cualquier tipo, una empresa, líder político, líder religioso, surge enseguida una camarilla de aduladores que le van a decir que todo lo que hace es maravilloso y perfecto. posible que le agrade mucho al líder escuchar permanentemente lisonjas y es posible que termine por creer que cualquier mínima objeción, aunque sea hecha con mucho amor, cualquier mínima objeción que se le haga es una falta de respeto e incluso un ataque. Cuando esto ocurre, repito, en el caso de cualquier líder, su gobierno está condenado al fracaso. Un líder que solamente se rodea de aplaudidores y que considera enemigos mortales al que hace la más pequeñísima objeción. Insisto, de cualquier entidad ese líder está condenado al fracaso.

Esta semana ha seguido causando revuelo lo del premio al senador del Partido Demócrata norteamericano Dick Darwin, que la archidiócesis de Chicago, perseguida por el cardenal Kupik, quería otorgarle. Ante el escándalo producido ha sido el propio senador el que ha decidido rechazar el premio. En realidad, lo que parece que ha ocurrido es que no solamente los 10 obispos que públicamente protestaron, sino muchos más han escrito en privado al presidente del episcopado norteamericano reclamando un pronunciamiento público que es posible, incluso, según dicen los rumores, que ya se estaría elaborando. Llegando esta noticia al nuncio, quien haya intervenido no se sabe, pero alguien posiblemente ha debido de aconsejar o a bien al cardenal Cupic o bien al futuro premiado que retirara, no digo su candidatura, sino que que se negara a aceptar el premio, que dijera que no lo quiere aceptar. Esta dimisión, este rechazo por parte de Durvin ha sido elogiado por todos. Incluso, por ejemplo, uno de los más críticos, el arzobispo de San Francisco, monseñor Cordi Leone, ha destacado el buen hacer al rechazar el premio y el favor que ha hecho a la causa de la unidad en la Iglesia. La cosa podría haber quedado así. Sin más, el arzobispo de Chicago decide dar un premio a un senador del partido demócrata que ha estado toda su vida a favor del aborto, incluso del aborto más radical. Un grupo de obispos protestan, unos abiertamente, y otros eh con escritos privados y el interesado dice que no lo acepta. podía haber quedado así, a no ser porque hubo unas declaraciones del Papa en una fugaz rueda de prensa concedida a la salida de Castel Gandolfo, en la en las cuales de alguna manera se alineaba con la tesis de que había que valorar los 40 años de servicio del senador y en particular lo que había hecho a favor de los emigrantes a la hora de concederle ese premio. comparaba el aborto con la pena de muerte, no equiparándolos, pero sí preguntándose si eran provida los que estaban a favor de esta de la pena de muerte.

Estas palabras del Papa han causado sorpresa y dolor a muchos católicos y han perjudicado, naturalmente, es mi opinión, el objetivo del Papa de unir a la Iglesia. Un destacado escritor católico italiano, Stefano Fontana, llegó a afirmar que con este tipo de entrevistas hechas a la ligera, el papado se degrada al bazar de las opiniones. Y aseguraba eh el señor Fontana que con gestos así lo que ocurría y lo que se hacía era alimentar la confusión. fue Benedicto X el que rechazó equiparar aborto con pena de muerte, empezando por el hecho de que en un caso la víctima es totalmente inocente y en el otro es culpable, salvo error judicial. A este punto quiero dejar claro que estoy totalmente en contra de la pena de muerte, pero dicho esto, me parece un error equipar aborto con pena de muerte, entre otras cosas, porque el aborto es la primera causa en el mundo de mortalidad de los seres humanos. Eh, creo con el Papa Benedicto que ambas cosas no pueden ser equiparadas. Y si descendemos al tema de la emigración, que no implica el asesinato de los emigrantes ilegales, la equiparación es aún más injusta. Considerar que matar a un inocente es igual que deportar a un emigrante ilegal me parece un abuso que incluso desde el punto de vista racional no se puede aceptar. Repito, estoy en contra de la pena de muerte y ahora también digo que estoy en contra de cómo está actuando el presidente Trump con la deportación o mandar a sus países de los emigrantes ilegales. Creo que hay formas y formas de hacer las cosas y estoy seguro de que la inmensa mayoría, por no decir todos, de los obispos norteamericanos piensan lo que yo. De ahí a decir que es lo mismo matar a un niño que deportar a un ilegal. Me parece que hay un gran paso.

Dicho esto, volviendo al caso del premio Aurbin, creo que hay que añadir que mientras que esté en vigor la prohibición de comulgar a los políticos que han apoyado leyes abortistas, parece una incongruencia que se les den premios católicos. No puedes comulgar, pero te vamos a dar un premio.

Y ahora llego a lo que más me preocupa, discernir quién es el separador y quién es el separatista, quién polariza, quién divide. El obispo que decide dar un galardón público a un político que estáiscomulgado en su diócesis de origen sin ni siquiera consultar o informar a ese obispo o el obispo que se entera por la prensa y protesta. Es que a ese punto hemos llegado. El obispo que protesta porque a una persona que él ha es comulgado cumpliendo la ley canónica y que se entera por la prensa de que el obispo vecino le va a dar un premio, el obispo que protesta ahora resulta que es el culpable. ¿Quién crea la división? ¿El que va contra la ley o el que la defiende? Yo hago lo que quiero y si protestas, el culpable eres tú. La izquierda se ha adueñado de lo que en España llamamos el relato, la narración de lo que sucede con una capacidad de manipulación asombrosa. De ese modo podemos llegar a concluir que el asesino o el violador es la víctima y que al que ha sido asesinado o violado o el policía que captura al criminal y lo pone en manos de la justicia son los culpables.

Lo ocurrido en este desdichado asunto va más allá de la entrega de un premio que no tiene mayor importancia. Lo que se debate en el fondo es si los que defienden la doctrina católica son los culpables de que haya división y polarización, o si son los que infringen y enseñan a infringir esa doctrina tanto en lo dogmático como en lo litúrgico o en lo moral, son ellos los culpables. ¿Quién es el que divide? ¿Quién es el que polariza? Porque esta es la cuestión de fondo. ¿Quién es el que divide? El que enseña que las leyes de la iglesia tiene que cambiarse y incluso enseña a no respetarlas, a violar la ley de la iglesia o el que las defiende, porque si hemos llegado al punto de que el que dice que la ley de la iglesia en lo litúrgico, en lo dogmático o en lo moral es aplaudido y es el que une. Y en cambio, el que dice, «No podemos conseguir la unidad sio es siendo fieles a la verdad, ese es el que divide.» Hemos llegado a este punto terrible en la situación en que estamos.

Y así llegamos al segundo asunto de la semana. Cuatro obispos han decidido llevar a cabo un acto de reparación por la admisión oficial a varias organizaciones LGTBQ como peregrinos que cruzaron la puerta santa de San Pedro para ganar la indulgencia plenaria. Al menos algunos de ellos, las fotos eh salieron inmediatamente porque ellos mismos las publicaron. Lo hicieron con muestras públicas de reivindicación de su exigencia de que los actos homosexuales sean aceptados como moralmente lícitos por la Iglesia. No se podía haber evitado esa peregrinación que estos obispos consideran una profanación del templo donde están los restos del jefe de los apóstoles. Era necesaria la entrevista con sonriente foto incluida del Papa con uno de los promotores de dicho acto. han beneficiado ambas cosas, la peregrinación y la entrevista con foto, a la causa de la unidad de la Iglesia que el Papa quiere conseguir y a la propia imagen del Papa o la han perjudicado.

Algunos, así lo han manifestado, están felices con todo lo ocurrido, pero otros están muy molestos. ¿Quiénes son unos y quiénes son los otros? ¿Quiénes son los que están contentos y quiénes son los que están sufriendo? Los que rechazan la doctrina de la Iglesia están felices. Los que la defienden están decepcionados. ¿Es este el camino de la unidad? ¿Es posible una unidad que no se base en la verdad? Las cosas que oigo y leo contra el Papa León son terribles y me niego a secundarlas, pero si me niego a secundarlas es porque le quiero y porque quiero la unidad de la Iglesia. embargo, creo sinceramente que hay cosas que se deberían evitar por el bien de todos. por el bien de la iglesia, incluso por el bien suyo, porque nadie está por encima del bien y del mal.

Otro asunto, los anglicanos han nombrado por primera vez en su historia a una mujer como arzobispa de Canterbury y primada de la comunión anglicana. La reacción de la asociación que engloba al 85% de los anglicanos del mundo ha sido inmediata y también muy dura. Rechazo total y ruptura de la comunión. En cambio, la reacción católica ha sido ha ido un puntito más allá de la cortesía y de la buena educación y ha acogido a esta, entre comillas, arzobispa, la ha acogido de una manera calurosa. ¿Le puede quedar alguna duda a alguien al que todavía le funcionen al menos un par de neuronas? que eso es lo que nos va a pasar a los católicos si se aprueba el diaconado femenino, porque eso fue exactamente lo que ocurrió con los anglicanos, que han terminado por tener su propia papisa, no de nombre Juana eh como la de la leyenda, sino de nombre Sara.

Es la técnica del resquicio abierto en la puerta que se empleó con el aborto. Lo importante es abrirla. aunque sea un poco. Y luego se irá ampliando la abertura y así del aborto. En caso de riesgo de vida de la madre se ha pasado al aborto por decapitación, cortándole, matando al niño con un punzón cuando asoma la cabeza desde el vientre materno para luego, eso así, trocearlo y vender sus la partes, sus órganos para hacer negocio. Como el tiempo es superior al espacio, esta es una frase del Papa Francisco, ahora lo que parece que hay que hacer es consolidar las aperturas para ir poco a poco ensanchando la brecha. Ahora no vamos a aumentar las cosas de momento. Luego ya veremos. No significa que lo vayamos a aumentar. Luego lo dejamos en el aire. De momento no. De momento no, porque están muy enfadados ahora. De momento no. Consolidemos lo que hemos hecho y luego ya veremos. Ya hemos abierto un poquito la puerta. Vamos a ver lo que pasa luego. Y si protestas, protestas por eh lo de los LGBT, si protestas por el premio a un abortista declarado, si protestas te conviertes en una persona que divide y polariza. Porque para no serlo tienes que limitarte a aceptar lo que ellos dicen e incluso, como decimos en España, tienes que aplaudirlo hasta con las orejas. O eres un adulador o te conviertes en un separatista polarizador y enemigo.

Si defiendes la doctrina de la iglesia, eres una persona que divide. En cambio, si quieres que ese cambio incluso la vulneras, eres una persona estupenda al cual se le conceden todo tipo de honores. A esta situación terrible hemos llegado. ¿Quién es el separador y quién es el separatista? ¿Quién es el que polariza y el que divide? Vuelvo a repetir, quiero al Papa, le respeto, le obedezco, quiero estar a su lado y por eso pido a todos que recemos por él. Hasta la semana que viene, si Dios quiere.

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