Días después de que el Papa León XIV aceptara su renuncia al gobierno pastoral de la Prelatura de Juli en medio de denuncias y cuestionamientos por escándalos sexuales y financieros, Mons. Ciro Quispe López publicó un comunicado de despedida dirigido a los fieles de esta jurisdicción del Altiplano peruano. El texto fue difundido el 2 de octubre en el perfil oficial de la Prelatura de Juli por el Administrador Apostólico, Mons. Giovanni Cefai, Mssp.

En su mensaje, Quispe recordó que presentó su carta de renuncia el 20 de septiembre en Roma y que el Santo Padre la aceptó, dejando el gobierno de la Prelatura en manos de Cefai el 30 de septiembre. Agradeció a Dios, a la Virgen de la Inmaculada y a las comunidades campesinas por los casi siete años de servicio, destacando la ordenación de más de 20 sacerdotes, la formación de 4 diáconos permanentes, 7 seminaristas y la llegada de tres nuevas congregaciones religiosas.
El obispo emérito también reconoció haber vivido un ministerio marcado por dificultades y denunció que, en contra de su voluntad, fue objeto de difamaciones y ataques mediáticos que —dijo— dividieron al pueblo. Señaló que su retiro es una decisión propia, aunque lamentó los efectos de lo ocurrido en la comunidad.
En un tono penitencial, pidió perdón por los errores cometidos “por inexperiencia, pero no por mala fe”, y pidió a los fieles rezar por él y acompañar al nuevo administrador apostólico, el quinto en la historia de la Prelatura de Juli.
Concluyó su mensaje invitando a vivir este tiempo de transición en oración y humildad, recordando que, aunque se retira del gobierno pastoral, continuará rezando por la comunidad que le fue confiada.