El senador demócrata Dick Durbin, uno de los principales defensores del aborto en Estados Unidos, manifestó sentirse “abrumado” tras lo que interpretó como un gesto de apoyo del Papa León XIV a su “premio a la trayectoria”, concedido por el cardenal Blase Cupich.
En declaraciones recogidas por NBC News, Durbin aseguró que fue “sorprendente” escuchar al Papa aludir a su labor en el Senado y relativizar las críticas. A lo que comentó, mostrando la relevancia que concedió a las palabras del Pontífice:
“Es asombroso para mí. Es un momento importante. No lo esperaba, no sabía que iba a ocurrir”
El senador, que lleva más de cuatro décadas en la política nacional, insistió en que no anticipaba semejante intervención y la calificó como un gesto significativo en su carrera.
Rechazo al premio tras la controversia
Pese a la aparente satisfacción, Durbin anunció que no aceptará el reconocimiento otorgado por Cupich debido a la fuerte controversia que generó. “El nivel de polémica me sorprendió”, reconoció. Según explicó, su decisión buscó evitar que el arzobispo de Chicago siguiera siendo blanco de críticas:
“La reacción ha sido tan negativa hacia el cardenal que no veo sentido en continuar con esto”.
El anuncio se produjo tras la presión y cuestionamiento de varios obispos estadounidenses que se pronunciaron públicamente sobre la idoneidad del galardón, recordando que el apoyo al aborto constituye un obstáculo insalvable para recibir honores eclesiales.
Un historial abiertamente contrario a la vida
La polémica cobra fuerza por el perfil legislativo del senador. Desde su llegada al Senado en 1997, Durbin ha votado sistemáticamente a favor de las leyes más radicales en materia de aborto, incluyendo la oposición a la prohibición del aborto por nacimiento parcial y a la ley que protege a los bebés que sobreviven a un aborto fallido. También respaldó el intento de codificar Roe vs. Wade mediante la llamada “Women’s Health Protection Act”.
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En 2004, el obispo de su diócesis natal de Springfield, Thomas Paprocki, le prohibió acceder a la Sagrada Comunión como consecuencia de su historial de votos contrarios a la doctrina de la Iglesia en defensa de la vida.
Una reacción que expone la fractura eclesial
La reacción de Durbin —entre el júbilo por lo que percibió como un espaldarazo pontificio y el rechazo obligado del premio— refleja la profunda fractura dentro de la Iglesia estadounidense. Mientras los obispos provida reiteran que el aborto es un límite infranqueable, la cercanía de ciertos sectores eclesiales a políticos como Durbin genera escándalo y confusión entre los fieles.
