Lima: posibles relevos para Carlos Castillo marcan la agenda de León XIV

Lima: posibles relevos para Carlos Castillo marcan la agenda de León XIV
Tras la renuncia del obispo Ciro Quispe López de Juli, en Puno, en medio de escándalos sexuales y financieros, Perú vuelve a ser noticia. El cardenal Carlos Castillo cumplió 75 años en febrero y presentó su renuncia conforme al derecho canónico. Según fuentes citadas por The Pillar, en la nunciatura y en Roma se valora aceptarla y nombrar un nuevo arzobispo entre finales de 2025 y comienzos de 2026. Castillo sostiene que el Papa le habría pedido continuar hasta los 80, pero en el entorno vaticano gana terreno la opción de un relevo para encauzar la gestión diocesana y cerrar un ciclo marcado por controversias internas.

Perfil del sucesor: gestión sin confrontación

El escenario que dibuja The Pillar apunta a un perfil de consenso, con baja exposición ideológica y prioridad por la gestión administrativa y la unidad diocesana. Roma busca un arzobispo que rebaje la conflictividad, mejore controles financieros y devuelva centralidad pastoral a la arquidiócesis.

Los nombres en juego

El obispo del Callao, mons. Luis Alberto Barrera, fue durante meses el favorito por su cercanía personal con el Papa. Sin embargo, asuntos de gestión pendientes en su diócesis restan fuerza a su candidatura para Lima en este momento. Toma impulso mons. Juan Carlos Vera, ordinario militar del Perú, a quien, según The Pillar, la nunciatura ya contactó para sondear su disponibilidad. Su discreción pública, la ausencia de etiquetas ideológicas y su capacidad de diálogo lo convierten en la opción de consenso. Aunque en el ámbito castrense hay voces que cuestionan su carácter, incluso críticos admiten que su llegada supondría una mejora respecto de la situación actual.

Calendario probable y señales para el episcopado peruano

El calendario manejado por fuentes vaticanas sitúa el nombramiento entre finales de 2025 y comienzos de 2026. La elección enviará una señal sobre las prioridades de León XIV en el Perú: menos polarización, más orden administrativo y continuidad pastoral. El nombre que se imponga —Barrera si despeja dudas de gestión, o Vera como apuesta de equilibrio— delineará la hoja de ruta inmediata para la arquidiócesis de Lima.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando