Perfil del sucesor: gestión sin confrontación
El escenario que dibuja The Pillar apunta a un perfil de consenso, con baja exposición ideológica y prioridad por la gestión administrativa y la unidad diocesana. Roma busca un arzobispo que rebaje la conflictividad, mejore controles financieros y devuelva centralidad pastoral a la arquidiócesis.
Los nombres en juego
El obispo del Callao, mons. Luis Alberto Barrera, fue durante meses el favorito por su cercanía personal con el Papa. Sin embargo, asuntos de gestión pendientes en su diócesis restan fuerza a su candidatura para Lima en este momento. Toma impulso mons. Juan Carlos Vera, ordinario militar del Perú, a quien, según The Pillar, la nunciatura ya contactó para sondear su disponibilidad. Su discreción pública, la ausencia de etiquetas ideológicas y su capacidad de diálogo lo convierten en la opción de consenso. Aunque en el ámbito castrense hay voces que cuestionan su carácter, incluso críticos admiten que su llegada supondría una mejora respecto de la situación actual.
Calendario probable y señales para el episcopado peruano
El calendario manejado por fuentes vaticanas sitúa el nombramiento entre finales de 2025 y comienzos de 2026. La elección enviará una señal sobre las prioridades de León XIV en el Perú: menos polarización, más orden administrativo y continuidad pastoral. El nombre que se imponga —Barrera si despeja dudas de gestión, o Vera como apuesta de equilibrio— delineará la hoja de ruta inmediata para la arquidiócesis de Lima.
