El sacerdote español Custodio Ballester, coadjutor en la parroquia de San Sebastián de Badalona y perteneciente a la Archidiócesis de Barcelona, se enfrenta este miércoles 1 de octubre en la Audiencia Provincial de Málaga a un juicio en el que la Fiscalía, encabezada por María Teresa Verdugo, pide tres años de prisión por un supuesto delito de odio contra los musulmanes.
La causa viene desde 2017, cuando la asociación Musulmanes contra la Islamofobia lo denunció por unas declaraciones en el programa La Ratonera Digital, en el que el sacerdote declaró que “el islam radical quiere destruir la civilización occidental, que en las mezquitas se predica el exterminio del infiel y que la inmigración ilegal acaba realizando una sustitución poblacional en Europa”. La fiscalía consideró que estos comentarios incitaban al odio y los sumó al expediente junto con un artículo de 2016 titulado El imposible diálogo con el Islam.
En el mismo procedimiento están imputados el sacerdote Jesús Calvo y el laico Armando Robles, quienes participaban de la tertulia junto a Ballester; para Robles la Fiscalía solicita cuatro años de cárcel y una multa de 3.000 euros.
Declaraciones en 8 años de espera
A lo largo de estos 8 años, Ballester ha defendido su escrito y sus declaraciones argumentando que fueron expuestas fuera de contexto. En declaraciones recogidas por Invadidos, el sacerdote afirmó que:
«Mi intención era dar un criterio para que la gente juzgase… Yo me considero una persona respetuosa. Respeto a los musulmanes y pido que ellos también me respeten a mí».
En un mensaje publicado por HazteOir.org en 2020 el padre Ballester insistió en que dirigía su crítica al islam radical, no a la totalidad de los musulmanes, y afirmó que en su texto pedía expresamente renunciar a la violencia. Además denunció una «doble vara de medir» en la aplicación de las leyes de odio.
En una de sus más recientes entrevistas publicada en El Mundo, Ballester calificó la acusación de “despropósito” y criticó la desproporción de las penas:
“Hace unos años en Valencia, un argelino pegó a dos chicas que se estaban besando en la calle. El fiscal pedía 18 meses de prisión. A nosotros, solo por hablar nos pide tres años, me parece absurdo.”.
Reacciones y campaña de apoyo
La fundación Abogados Cristianos también ha tomado postura en el caso, lanzando una campaña pública para pedir la retirada de la acusación. En su comunicado, la entidad calificó la situación como “surrealista”, subrayando que mientras numerosos ataques a la Iglesia quedan impunes, el padre Ballester afronta la posibilidad de prisión por sus críticas al islam radical.
“Si toleramos que esta injusticia se cometa con el padre Custodio, estaremos sentando un fatal precedente”
El debate jurídico y social
El juicio oral está fijado para este miércoles en la Audiencia Provincial de Málaga. La vista deberá decidir si las expresiones vertidas por los acusados constituyen un delito de odio según el Código Penal o si quedan amparadas por la libertad de expresión.
El proceso contra el padre Custodio Ballester, acompañado en el banquillo por el padre Jesús Calvo y Armando Robles, ha abierto un amplio debate. Las reacciones contrastan entre quienes ven en este juicio una defensa de la convivencia y quienes lo interpretan como un intento de silenciar las voces críticas con el islamismo radical, mientras los ataques a la fe cristiana continúan con impunidad.
