“Dios no pierde batallas”: palabras del P. Custodio Ballester antes de su juicio en Málaga

“Dios no pierde batallas”: palabras del P. Custodio Ballester antes de su juicio en Málaga

En la mañana de este lunes, a pocas horas de presentarse en la Audiencia Provincial de Málaga, el sacerdote Custodio Ballester, coadjutor en la parroquia de San Sebastián de Badalona, atendió a InfoVaticana en la puerta de embarque del vuelo que lo trasladaba para afrontar su juicio. Tras ocho años de proceso judicial por un supuesto delito de odio, y que ha sido ampliamente difundido en los medios, el párroco aseguró sentirse «resignado y tranquilo».

«El salmo de la liturgia de hoy me consuela mucho: Encomienda tu camino al Señor, confía en Él, y Él actuará: hará tu justicia como el amanecer, tu derecho como el mediodía», expresó Ballester. Recordó también cómo la Iglesia primitiva oraba por el apóstol Pedro encarcelado por Herodes: «Dormía encadenado entre dos soldados y al día siguiente le iban a ejecutar. Las puertas de la cárcel se abrieron y guiado por un ángel se vio libre y en la calle. También hoy puede cumplirse, si tenemos fe».

“Dios no pierde batallas”

Su mensaje es de esperanza, tras estos 8 años de proceso, el padre Custodio respondió con serenidad y firmeza:

«Dios no pierde batallas. Ahí está Jesús en la Cruz, que del máximo fracaso saca la mayor victoria. No podemos esperar sus discípulos un camino diferente. Dios escucha las oraciones de su pueblo. Los ángeles las llevan hasta el altar del Cielo como incienso perfumado y Dios acoge esta ofrenda. Pase lo que pase, muerte o vida, cárcel o libertad, se nos dará para nuestro bien. Tengo la conciencia tranquila».

Consciente de lo que está en juego, insistió en que sus palabras sobre el islam radical fueron ciertas: «Lo que dije del islam, no de cada musulmán en particular, es la pura verdad». Y añadió con convicción: «Dice el apóstol Pablo que todo redunda en bien de los que aman a Dios. Hasta lo más doloroso. Busquemos a Cristo, encontremos a Cristo y amémosle con amor agradecido y… veremos su gloria».

Un testimonio de fe en la adversidad

Con esta disposición espiritual, el padre Custodio Ballester afronta el juicio que podría condenarlo a tres años de prisión. Mientras tanto, se mantiene firme en su vocación sacerdotal y en su misión de anunciar la verdad y denunciar el error, confiando en que, como recuerda, «Dios nunca pierde batallas» y se encomienda a la oración de todos quienes se acuerdan de él.

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