El Tribunal de Impugnación de la provincia argentina de Salta concedió la libertad condicional a Mons. Gustavo Zanchetta, Obispo Emérito de Orán, condenado en 2022 a cuatro años y seis meses de prisión por abusos sexuales contra dos seminaristas.
La resolución, conocida este viernes, permite al prelado continuar la condena bajo un régimen de medidas sustitutivas: fijación de domicilio, tratamiento psicológico y comparecencia periódica ante la justicia. En la práctica, el obispo condenado por abusos sexuales vive ahora en libertad.
La indignación de las víctimas: “impunidad con complicidad eclesial”
Según detalla El Tribuno, la indulgencia hacia Zanchetta se fue construyendo paso a paso: primero, la prisión domiciliaria en un monasterio de Orán; después, la autorización para viajar a Italia alegando un tratamiento médico; y ahora, la libertad condicional, que en la práctica lo deja en libertad plena.
Los exseminaristas abusados lo resumen con crudeza: “Zanchetta nunca estuvo preso”. Cada beneficio judicial, señalan, es una nueva herida que multiplica el sentimiento de impunidad.
La Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina reaccionó con dureza a la decisión judicial. En un comunicado público calificaron la excarcelación como “una clara muestra de la impunidad de la Iglesia Católica”.
El texto denuncia la complicidad de un “poder judicial corrupto y servil” junto con “un estamento de la Iglesia, desde los obispos hasta el desaparecido Papa Francisco, que proponía la vacía consigna de tolerancia cero”. Además, señalan al actual obispo de Orán, Mons. Luis Scozzina, como encubridor, y comparan la red de protección a Zanchetta con “una asociación ilícita”.
“Con esa mezcla compacta, injusta, macabra y todopoderosa, el abusador Gustavo Zanchetta logró una magra condena de cuatro años y seis meses”, subraya el comunicado, que recuerda que incluso se le permitió viajar a Italia con la excusa de tratamientos médicos.
El trasfondo vaticano: de la confianza de Francisco a un puesto en el APSA
El caso Zanchetta se entiende solo a la luz de su relación de cercanía con el Papa Francisco. Zanchetta fue uno de los primeros nombramientos episcopales del pontífice argentino, en 2013, cuando lo designó obispo de Orán.
En 2017 presentó su renuncia alegando problemas de salud, pero la prensa argentina reveló que la verdadera causa fueron denuncias de abusos de poder, gestión desastrosa y acoso a seminaristas. Lejos de quedar apartado, Zanchetta encontró refugio en la Casa Santa Marta, la residencia papal, y el Papa creó para él un puesto de asesor en la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), el organismo que gestiona los bienes financieros del Vaticano.
En 2019, cuando estalló el escándalo, la Santa Sede reconoció que había apartarlo temporalmente de sus funciones. En una entrevista con Valentina Alazraki, el propio Papa defendió haber actuado con “presunción de inocencia” y relató que Zanchetta le aseguró que unas imágenes obscenas halladas en su móvil eran fruto de un “hackeo”.

El intento de silenciar a InfoVaticana
El prelado, íntimo del Papa y beneficiario de cargos creados a su medida en el Vaticano, no solo recibió un trato indulgente en la justicia argentina, sino que intentó silenciar a los medios que investigaban su caso. Recordamos que en 2021 interpuso una demanda contra InfoVaticana, reclamando 300.000 euros e intentando obligar a revelar la identidad de colaboradores como Specola y Carlos Esteban.
El obispo acusaba al medio de injurias y calumnias. La conciliación en los juzgados de Madrid concluyó sin acuerdo, y la defensa de InfoVaticana denunció que se trataba de un intento de atentar contra la libertad de prensa y la libertad de expresión en la Iglesia.
Cronología del escándalo Zanchetta
- 2013: El Papa Francisco nombra a Gustavo Zanchetta obispo de Orán.
- 2017: Renuncia alegando problemas de salud. La prensa argentina revela acusaciones de acoso y abusos de poder.
- 2017-2018: Es acogido en la Casa Santa Marta y nombrado asesor en la APSA.
- 2019: Estallan las denuncias de abusos sexuales. La Santa Sede abre una investigación preliminar.
- 2020: Zanchetta regresa a su puesto en el Vaticano, pese a la investigación abierta.
- 2022: Es condenado en Argentina a 4 años y 6 meses de prisión.
- 2022 (julio): Consigue cumplir la condena en prisión domiciliaria en un monasterio.
- 2025 (febrero): La condena queda firme.
- 2025 (septiembre): El tribunal le otorga la libertad condicional, generando nuevas denuncias de impunidad.
