El arzobispo Georg Gänswein, actual nuncio apostólico en los países bálticos y durante años secretario personal de Benedicto XVI, ha salido al paso de las críticas que en Alemania se han lanzado contra el Papa León XIV tras su primer gran pronunciamiento.
En declaraciones a la revista católica Die Tagespost, recogidas por katholisch.de, Gänswein subrayó que León XIV ha recordado “verdades católicas fundamentales”, confirmando la decisión definitiva de san Juan Pablo II sobre el sacerdocio reservado a los varones y situando en su lugar el confuso documento Fiducia supplicans del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Para Gänswein, estas afirmaciones del Papa “merecen respeto y gratitud”. Los ataques desde Alemania, que presentan al Pontífice como “enemigo de las reformas” por decir no a las ordenaciones de mujeres y a las bendiciones de uniones homosexuales, son para él “nada nuevo y poco originales”, un cliché repetido hasta la saciedad por los sectores progresistas que desde hace décadas intentan presionar a Roma.
Un gesto de apertura sobre la Misa tradicional
El arzobispo también destacó la iniciativa de León XIV para convocar un encuentro entre partidarios y detractores de la Misa tradicional. Para Gänswein, se trata de “una oportunidad única” para derribar prejuicios y superar divisiones que se han agudizado en los últimos años.
El gesto, que contrasta con la línea restrictiva del pontificado anterior, refuerza la imagen de un Papa dispuesto a escuchar y a buscar unidad sin renunciar a la verdad.
Alemania insiste en el “cliché reformista”
El trasfondo de estas declaraciones refleja la resistencia del progresismo alemán a aceptar las enseñanzas definitivas de la Iglesia. Cada vez que Roma reafirma la imposibilidad del sacerdocio femenino o la incongruencia de bendecir uniones contrarias a la moral católica, se reactivan las críticas de quienes confunden la fidelidad doctrinal con “falta de reformas”.
León XIV ha dejado claro desde el inicio de su pontificado que no jugará al doble lenguaje ni a las ambigüedades. Gänswein, que conoce de primera mano el daño causado por años de relativismo y confusión, ha querido respaldarlo públicamente en este punto.
La diplomacia de paz y el muro de Moscú
El nuncio en Vilna se refirió también a los esfuerzos de la Santa Sede para mediar en la guerra de Ucrania. Aseguró que la mano tendida del Papa no ha sido acogida por Rusia y que el éxito de cualquier mediación depende de una disposición sincera de ambas partes, algo que por ahora “no existe en la realidad concreta”.
Pese a ello, el compromiso de León XIV con la paz es valorado en el Báltico, donde sus palabras son percibidas como apoyo moral y signo de solidaridad con las víctimas del conflicto. Nada se espera con mayor urgencia que “la reconciliación y la paz”.
