El Papa León XIV envió este lunes 22 de septiembre un telegrama al Rabino Capo de Roma, Riccardo Di Segni, con motivo de las próximas festividades de Rosh Ha-Shanah 5786, Yom Kippur y Sukkot.
Un saludo cordial a la comunidad judía de Roma
En el mensaje, el Santo Padre expresó sus “más cordiales augurios” al rabino y a toda la comunidad judía de la capital italiana. Recordó con gratitud la presencia de Di Segni en el inicio de su ministerio petrino el pasado 18 de mayo, gesto que simbolizó el deseo de continuidad en el diálogo entre católicos y judíos.
El sentido de las fiestas judías
Las tres solemnidades a las que alude el telegrama son de gran relevancia en la tradición hebrea: Rosh Ha-Shanah es el Año Nuevo judío; Yom Kippur, o Día de la Expiación, es la jornada más sagrada para el judaísmo, marcada por el ayuno y la súplica de perdón; mientras que Sukkot, la Fiesta de los Tabernáculos, recuerda la protección divina durante la travesía del pueblo de Israel por el desierto y se celebra con un marcado espíritu de alegría y gratitud.
Amistad y compromiso común por la paz
León XIV pidió que “el Eterno, en su inmensa bondad, esté cerca de vuestra comunidad y acompañe todos nuestros esfuerzos por profundizar la amistad entre nosotros, en la ciudad de Roma y en el mundo”.
El telegrama concluyó con un ruego a Dios “en su infinita misericordia” para que conceda “el don de la paz y el incansable deseo de promoverla siempre”. El Papa cerró su mensaje con el saludo hebreo “Shalom Alechem” (“la paz sea con vosotros”).
Dejamos a continuación el mensaje completo y traducido:
Ilustrísimo Dr. Riccardo Di Segni
Rabino Capo de Roma
Comunidad Judía de Roma – Templo Mayor
Lungotevere Cenci – 00186 Roma
Con ocasión de las próximas celebraciones de Rosh Ha-Shanah 5786, Yom Kippur y Sukkot, quiero expresar mis más cordiales augurios a usted y a toda la Comunidad Judía de Roma.
Recuerdo, con gratitud, su presencia en el inicio de mi ministerio petrino, el pasado 18 de mayo.
Que el Eterno, en su inmensa bondad, esté cercano a vuestra comunidad y acompañe todos nuestros esfuerzos por profundizar la amistad entre nosotros, en la ciudad de Roma y en el mundo.
Dios, en su infinita misericordia, nos conceda el don de la paz y el incansable deseo de promoverla siempre.
¡Shalom Alechem!
Leo XIV, Papa
