Israel: Inauguran el Instituto Teológico de la Anunciación en Nazaret

Israel: Inauguran el Instituto Teológico de la Anunciación en Nazaret

El 12 de septiembre fue inaugurado en la iglesia salesiana Don Bosco de Nazaret el Instituto Teológico de la Anunciación, el primer centro académico de formación teológica de Galilea dedicado de manera particular a los laicos.

La ceremonia estuvo presidida por el cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, acompañado por varios obispos de la región: monseñor Rafiq Nahra, vicario patriarcal para Galilea; monseñor Bolous Marcuzzo, arzobispo melquita greco-católico; monseñor Youssef Matta, arzobispo greco-melquita de Acre, Haifa y Nazaret; y monseñor Moussa El-Hage, arzobispo maronita de Haifa y de Tierra Santa. También participaron sacerdotes, religiosas y numerosos fieles.

La impronta salesiana en Tierra Santa

La elección del lugar no fue casual. La histórica iglesia y escuela Don Bosco de Nazaret refleja el papel fundamental de los salesianos en la vida eclesial y social de Tierra Santa. Según el padre Mounir Al-Rai SDB, primer director del Instituto, la inauguración representa “un día bendecido, en el que la mente se encuentra con el espíritu y el conocimiento se encuentra con la fe”.

El carisma salesiano vuelve a mostrar así su capacidad de entrelazarse con las necesidades de la Iglesia local, poniendo en el centro la formación y el acompañamiento de los laicos.

Una nueva voz para la Iglesia en Galilea

En su discurso, el cardenal Pizzaballa definió el nuevo centro como “una voz nueva para la Iglesia en Galilea” y lo vinculó a un sueño largamente acariciado, en continuidad con iniciativas formativas de Beit Jala, Jerusalén y Ramala.

Monseñor Matta destacó que el Instituto permitirá a los laicos redescubrir la Palabra de Dios y vivirla en profundidad, preparándose así para responder a los desafíos culturales y sociales de la actualidad.

Raíces en la fe, frutos en el servicio

El lema del Instituto —“Raíces en la fe, frutos en el servicio”— resume su misión: ofrecer una formación teológica sólida, orientada tanto al servicio eclesial como al compromiso social, y fomentar el diálogo con las distintas culturas y religiones de la región.

El patriarca recordó que la formación recibida en la infancia no es suficiente para sostener la vida adulta: “Hace falta una profundización que haga la fe más consciente y arraigada en los corazones”.

El programa bienal conducirá a un diploma oficial, capacitando a hombres y mujeres para testimoniar el Evangelio con competencia, compromiso y pasión.

Una misión para las “piedras vivas” de Tierra Santa

En un contexto donde los cristianos son llamados “piedras vivas”, el Instituto se propone como un laboratorio de fe y pensamiento, alimentado por el estudio, la oración y la reflexión. “Nuestra misión —afirmó el padre Al-Rai— es preparar a hombres y mujeres para servir al Evangelio, llevando un mensaje de amor y paz a la sociedad y a la patria”.

La ceremonia concluyó con la oración del Padre Nuestro, pidiendo al Espíritu Santo que acompañe a docentes y estudiantes en este nuevo camino.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando