Salvador Valera Parra: Almería tendrá un nuevo beato

Salvador Valera Parra: Almería tendrá un nuevo beato

La Iglesia en España celebrará un acontecimiento histórico: el Papa León XIV ha autorizado la beatificación del venerable Salvador Valera Parra, conocido popularmente como el “cura Valera”, sacerdote de Huércal-Overa (Almería) cuya vida de entrega pastoral y fama de santidad han marcado a generaciones de fieles.

Beatificación en Huércal-Overa

La Diócesis de Cartagena anunció que la ceremonia de beatificación tendrá lugar el 7 de febrero de 2026 en Huércal-Overa, presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del Santo Padre. El obispo de Almería, Mons. Antonio Gómez Cantero, expresó en un comunicado su alegría e invitó tanto a los fieles de Almería como a los de Cartagena a participar en este acontecimiento eclesial, recordando que Valera ejerció parte de su ministerio en ambas diócesis.

Según informó también El Debate, la ceremonia se celebrará en el Espacio municipal de usos múltiples, con capacidad para acoger a miles de fieles, y estará precedida el día 6 por una vigilia de oración y culminará el domingo 8 de febrero con una misa de acción de gracias que coincidirá con la tradicional “Noche de las Lumbres”, festividad de tres siglos de historia a la que en vida se unía el propio cura Valera.

El milagro aprobado

El obispo de Almería confirmó que León XIV aprobó el milagro atribuido a la intercesión del sacerdote. El hecho ocurrió en 2007 en el hospital Memorial de Rhode Island, en Estados Unidos, cuando un bebé nacido prematuramente fue dado por clínicamente sin vida durante una hora. En ese momento, un médico natural de Huércal-Overa e hijo espiritual del cura Valera elevó una oración espontánea pidiendo su intercesión. De forma inexplicable, el niño recuperó el pulso y hoy lleva una vida normal.

La vida del cura Valera

Salvador Valera Parra nació el 27 de febrero de 1816 en una familia de agricultores profundamente cristiana. Estudió en el Seminario de Murcia y fue ordenado sacerdote en Alicante en 1840. Tras servir en Alhama de Murcia, regresó a Huércal-Overa, donde fue nombrado arcipreste en 1853. Posteriormente, ejerció también como párroco en Cartagena, donde participó activamente en momentos de grave crisis social, como un motín en el penal y una epidemia de cólera en 1865.

Isabel II le concedió la distinción de caballero de la Real y Distinguida Orden de Carlos III en reconocimiento a su labor. Falleció en 1889 en su pueblo natal y, por aclamación popular, fue enterrado en el altar mayor de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

Un modelo sacerdotal

El rector del Seminario de San Fulgencio, Jesús Sánchez, declaró a la Diócesis de Cartagena que el cura Valera fue “un sacerdote ejemplar que vivió con fidelidad su identidad sacerdotal y murió en olor de santidad”. Destacó además que será “el primer beato formado en este seminario que alcanza la santidad por virtudes heroicas sacerdotales y no como mártir”, lo que representa un estímulo especial para los actuales seminaristas de Murcia y Almería, que hoy comparten formación en el mismo centro.

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