El Gobierno avanza en la profanación del Valle con el aval de la Diócesis de Madrid

El Gobierno avanza en la profanación del Valle con el aval de la Diócesis de Madrid
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana avanza con un concurso de proyectos para la transformación del Valle de los Caídos. Se presenta como una licitación pública, pero en realidad se trata de un proceso político destinado a resignificar un monumento que es basílica pontificia, cementerio martirial y centro espiritual de España. Tras una primera fase, se han seleccionado diez propuestas finalistas cuyos lemas dejan al descubierto la orientación ideológica: el abrazo del 76, La Falla, carne y piedra o herida.memoria.luz.

La segunda fase: la basílica convertida en museo rojo

En esta segunda fase, los finalistas disponen de un plazo de dos meses para entregar paneles, memorias, vídeos y maquetas.

Ell propio jurado confirma que las intervenciones podrán plantearse en la nave central, la cúpula e incluso la capilla del Santísimo, con el fin de introducir un relato político bajo la apariencia de “pedagogía democrática”.

Se pretende, en definitiva, transformar la basílica en un museo rojo, un espacio de propaganda frentepopulista incrustado en el corazón del mayor santuario de la cristiandad contemporánea.

La complicidad clerical

Para legitimar esta operación, en el acta del jurado figura la participación de un enviado de la diócesis de Madrid, Daniel Alberto Escobar Portillo. Con su firma, se concede una apariencia de aval eclesial a un concurso que, en realidad, allana el camino a la profanación del Valle de los Caídos. La diócesis, al prestar este apoyo, se convierte en cómplice de una maniobra que atenta directamente contra la fe católica y el carácter sagrado del lugar.

El origen de la barbarie: Parolin y Cobo

Todo comenzó a inicios de 2025, cuando el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano, y el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, dieron luz verde a esta operación. Ellos legitimaron que el Valle de los Caídos fuese considerado un “patrimonio disonante” susceptible de manipulación política. Con su connivencia, se puso en marcha una barbaridad que busca profanar un templo pontificio y someterlo a una lectura chequista y frentepopulista, alejada por completo de su identidad católica.

Una basílica pontificia bajo asedio

El Valle de los Caídos no es un simple monumento: es una basílica pontificia consagrada, cementerio martirial de miles de españoles, centro espiritual de la nación y hogar de la cruz más grande del mundo. Pretender arrasarlo para convertirlo en un memorial izquierdista es un despropósito histórico y una profanación en toda regla. El Gobierno y sus aliados quieren transformar un santuario en un laboratorio político, destruyendo su esencia religiosa bajo una pátina de concurso arquitectónico.

Esperanza en León XIV

Frente a esta traición y este proyecto de profanación, solo queda esperar la firme intervención del Papa León XIV. Él es quien puede impedir que la nave, la cúpula y la capilla del Santísimo sean convertidas en un museo rojo, quien puede salvar del sacrilegio a la basílica pontificia del Valle de los Caídos.
Si Roma no actúa, España será testigo de la profanación más grave de su historia reciente.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando