La Diócesis de Celaya (México) condenó con firmeza el ataque armado ocurrido el 17 de agosto en el atrio de la Parroquia de San Antonio de Padua, en Infonavit Malanquín, que dejó dos muertos y 19 heridos durante la fiesta en honor a la Virgen de San Juan de los Lagos.
Contexto del ataque y víctimas
Poco antes de la medianoche, un hombre armado con un rifle abrió fuego contra los asistentes de la fiesta patronal, donde había familias e incluso niños. La Secretaría de Seguridad Ciudadana confirmó dos fallecidos; el agresor huyó en el caos generado. Además, 19 personas, que solamente participaban en las celebraciones religiosas, resultaron heridas.
Reacción y llamado al consuelo y a la acción
En un comunicado difundido el 18 de agosto, el P. José de Jesús Palacios Torres expresó su profundo dolor y repudio a la violencia: “todo acto que atente contra la vida y la paz destruye la convivencia y pasa a herir profundamente el corazón de nuestra sociedad”. También expresó cercanía con los dolientes y pidió que no prevalezca el miedo, sino que se trabaje “unidos por la paz, la justicia y el respeto a la vida”.
Exhortación a autoridades y fe en la paz
La Diócesis instó a las autoridades a investigar sin dilaciones y evitar la impunidad: “la justicia y la verdad son caminos indispensables para la construcción de la paz social”. Concluyó confiando en que “el amor de Cristo será siempre más fuerte que el odio y la violencia” e invocando a la Virgen María —“Madre de la Paz”— en favor de las víctimas, sus familias y toda la comunidad.
Fuente: ACI Prensa
