En un mundo donde el secularismo avanza a pasos de gigante, donde la práctica de la fe se derrumba y las almas viven sin la gracia de los sacramentos, la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales ha decidido que su prioridad es… el cambio climático.
El obispo John Arnold, “responsable del área medioambiental” —sí, existe— ha publicado un extenso comunicado por el décimo aniversario de Laudato Si, donde reclama acción “a todos los niveles de la sociedad – desde lo personal hasta la parroquia, en política y en negocios” para afrontar las “crisis medioambientales de nuestro tiempo”.
Los obispos olvidan que la función principal de la Iglesia es llevar las almas a Cristo, administrar los sacramentos, enseñar la doctrina y guiar a los fieles hacia la salvación eterna. Nos estamos acostumbrando a que los obispos no hablen del abandono masivo de la confesión sacramental, de la ignorancia catequética o del hecho de que millones de católicos viven y mueren sin la gracia santificante. Tampoco de los miles de cristianos que hoy son martirizados por confesar su fe. El gran peligro que preocupa es la temperatura media del planeta.
La clave ahora es alinearse con la ideología “agendista” que, en nombre de una interpretación exagerada del origen antropogénico occidental del cambio climático, calla sobre el efecto descomunal de la industrialización masiva de China e India —responsables de emisiones que superan millones de veces las del ciudadano medio británico— y prefiere centrar la narrativa en inculcar un sentimiento de culpa al hombre y la mujer de Occidente. Una especie de credo pagano que exige penitencias ecológicas, sumisión a organismos internacionales y la aceptación de un nuevo dogma, esta vez verde, bajo el que ser controlado.
Arnold lo resume así: “Estamos llamados a la oración. El Día Mundial de Oración por la Creación es el 1 de septiembre y el tema elegido por el Papa Francisco es ‘Semillas de paz y esperanza’”. También cita al Papa León XIV, quien “nos recuerda que la justicia ambiental ya no puede ser un concepto abstracto” y nos llama a “sembrar semillas de justicia” para que den fruto en el futuro.
Palabras bonitas… que podrían servir para hablar de la predicación del Evangelio, la expansión del Reino de Cristo o la siembra de la Palabra de Dios en las almas. Pero aquí se habla de otra siembra. Y mientras, la viña del Señor se queda sin labradores, y la mies —las almas— se pierde.
El obispo invita además a participar en un evento el 3 de septiembre titulado “Sustaining the Impact” (“Manteniendo el impacto”), que por el título parece más un eslogan publicitario que una llamada a la conversión.
Quizá, si se quiere hablar de “semillas de esperanza”, la Iglesia en Inglaterra y Gales debería volver a sembrar fe, sacramentos y doctrina. Porque salvar el planeta está bien… pero salvar almas es la misión que Cristo confió a su Iglesia.
Comunicado íntegro traducido al español
Para difusión inmediata
El obispo pide acción “a todos los niveles de la sociedad” para afrontar las crisis medioambientales
En una declaración para conmemorar la Temporada de la Creación de este año, el obispo John Arnold, responsable del área medioambiental de la Conferencia Episcopal, ha pedido a los católicos en Inglaterra y Gales que actúen para abordar las crisis medioambientales de nuestro tiempo. Esta acción, dice, debe llevarse a cabo en todos los niveles de la sociedad: desde lo personal hasta la parroquia, en la política y en los negocios.
El obispo Arnold también insta a los católicos y a las personas de buena voluntad a dejarse desafiar por la carta encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la creación, Laudato Si, para cambiar nuestros estilos de vida, construir comunidades saludables y educarnos a nosotros mismos y a otros en la ecología integral —la interconexión entre los seres humanos y el mundo natural—.
“Este año marca el 10º aniversario de la publicación de la encíclica Laudato Si del Papa Francisco. Basándose en una larga tradición de enseñanza católica, esta encíclica sirvió tanto como un llamado a la conversión como a la acción.
Al entrar en la Temporada de la Creación, que va del 1 de septiembre al 4 de octubre, llamo a todos los católicos a honrar el legado del Papa Francisco prestando atención a su enseñanza en esta área. Sólo tenemos que observar los numerosos fenómenos meteorológicos extremos, los conflictos por los recursos naturales y las prácticas medioambientales destructivas que han tenido lugar en los últimos tiempos para entender la importancia y urgencia de esta tarea.
En primer lugar, estamos llamados a la oración. El Día Mundial de Oración por la Creación es el 1 de septiembre y el tema, elegido por el Papa Francisco, es: ‘Semillas de paz y esperanza’.
El Papa León nos ha recordado que el rostro de la tierra está siendo devastado, incluso cada vez más por la guerra, y que, por lo tanto, la justicia medioambiental ‘ya no puede considerarse un concepto abstracto o un objetivo lejano’.
Sin embargo, como también señala en su propio mensaje para la Temporada de la Creación: ‘trabajando con amor y perseverancia, podemos sembrar muchas semillas de justicia y así contribuir al crecimiento de la paz y a la renovación de la esperanza. Bien puede que se necesiten años para que esta planta dé sus primeros frutos, años que, por su parte, implican todo un ecosistema hecho de continuidad, fidelidad, cooperación y amor, especialmente si ese amor refleja el amor abnegado del Señor’.
Insto a los católicos y a las personas de buena voluntad en Inglaterra y Gales a dejarse desafiar por Laudato Si para cambiar nuestros estilos de vida, construir comunidades saludables y educarnos a nosotros mismos y a otros en ecología integral.
La oración y la educación deben formar parte de un proceso más amplio de conversión, que espero lleve a todos los católicos en Inglaterra y Gales a actuar para afrontar las crisis medioambientales, las cuales están vinculadas a las otras grandes crisis de nuestro tiempo. Si nuestras semillas de esperanza han de dar fruto, necesitamos acción en todos los niveles de la sociedad: desde lo personal hasta la parroquia, en política y en negocios.
Les invito a unirse a los eventos que estamos organizando para conmemorar el 10º aniversario de Laudato Si. El primero de ellos será el miércoles 3 de septiembre: ‘El 10º aniversario de Laudato Si: Manteniendo el impacto’.
También espero que las parroquias utilicen el texto de la Misa por el Cuidado de la Creación durante esta temporada de la creación. Y, lo más importante, les pido que sigan al Papa León plantando semillas de esperanza.”
Obispo John Arnold
Responsable del área de medio ambiente
Conferencia Episcopal Católica de Inglaterra y Gales
