El legado de Mons. Michael Aidan Courtney
Mons. Courtney fue nombrado nuncio en Burundi en 2000 por San Juan Pablo II, en un momento marcado por la guerra civil. Su labor diplomática resultó decisiva para alcanzar el acuerdo de paz de noviembre de 2003 entre el Gobierno y los rebeldes hutus. Tenía previsto ser destinado a Cuba, pero pidió permanecer en Burundi por considerar cercana la paz definitiva. El 29 de diciembre de 2003, su vehículo fue atacado cerca de Bujumbura y murió en el hospital a los 58 años.
Monumento y centro sanitario en el lugar del atentado
El presidente Ndayishimiye anunció en 2024 la construcción de un centro sanitario en memoria del nuncio, en el mismo lugar donde fue asesinado. El 14 de agosto, Parolin presidirá la colocación de la primera piedra y la inauguración del monumento conmemorativo. Este gesto, impulsado conjuntamente por el Gobierno y la Iglesia, busca mantener vivo el recuerdo de un diplomático que entregó su vida al servicio de la Iglesia y de la paz.