Si queréis encontrar al Señor, escuchad su Palabra, buscad la justicia, servid a los pobres, permaneced unidos a Él en la Eucaristía. Adoradle en el Santísimo. Estudiad, trabajad y amad según su estilo. Es el mensaje de León XIV a los jóvenes.
Vigilia con los jóvenes en Tor Vergata: el diálogo completo con el Papa León XIV
En la noche del sábado 2 de agosto de 2025, en el marco del Jubileo de los Jóvenes, el Papa León XIV se encontró con miles de jóvenes en la explanada de Tor Vergata, repitiendo el gesto inolvidable de su predecesor san Juan Pablo II en el año 2000. A las preguntas de tres jóvenes procedentes de México, Italia y Estados Unidos, el Santo Padre respondió con un tono profundamente espiritual, lleno de referencias a san Agustín, Frassati y la enseñanza de la Iglesia.
Desde la soledad en medio de la conectividad digital hasta el miedo paralizante ante las decisiones de la vida, pasando por la necesidad de interioridad y la fascinación del silencio, León XIV ofreció respuestas enraizadas en el Evangelio, en la adoración eucarística y en la amistad con Cristo. A continuación, reproducimos el diálogo completo, en español, tal como fue publicado por la Oficina de Prensa del Vaticano:
Diálogo completo del Papa León XIV con los jóvenes
Pregunta 1 – Amistad
Dulce María, 23 años, México:
Santo Padre, me dirijo a usted haciéndome portavoz de una realidad que vivimos los jóvenes en tantas partes del mundo. Somos hijos de nuestro tiempo. Vivimos en una cultura que nos pertenece y que, sin darnos cuenta, nos va moldeando; está marcada por la tecnología, especialmente en el ámbito de las redes sociales. Frecuentemente nos ilusionamos de tener muchos amigos y de crear relaciones cercanas, mientras que cada vez más seguido experimentamos diversas formas de soledad. Estamos cerca y conectados con tantas personas y, sin embargo, no son relaciones verdaderas y duraderas, sino efímeras y comúnmente ilusorias.
¿Cómo podemos encontrar una amistad sincera y un amor genuino que nos lleven a la verdadera esperanza? ¿Cómo la fe puede ayudarnos a construir nuestro futuro?
Papa León XIV:
Queridos jóvenes, las relaciones humanas son indispensables. Nuestra vida comienza con un vínculo y es a través de los vínculos que crecemos. La cultura nos ayuda a interpretar el mundo. En ella hay palabras nobles y errores, valores y vulgaridades. Hay que aprender a discernir.
Las redes sociales son una oportunidad extraordinaria, pero cuando están dominadas por intereses comerciales, nuestras relaciones se vuelven intermitentes y confusas. Hoy hay algoritmos que nos dicen qué ver, qué pensar y con quién relacionarnos. Y si el instrumento domina al hombre, el hombre se convierte en instrumento y mercancía. Solo relaciones sinceras hacen crecer historias de vida buena.
San Agustín experimentó esta búsqueda: “Ninguna amistad es fiel sino en Cristo… ama verdaderamente a su amigo aquel que en su amigo ama a Dios”. La amistad con Cristo es nuestra estrella polar. Frassati decía: “Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin sostener una lucha por la Verdad no es vivir, sino ir tirando”.
¡Queridos jóvenes, queréos bien entre vosotros! ¡En Cristo! Ver a Jesús en los demás. La amistad es camino hacia la paz.
Pregunta 2 – Coraje para elegir
Gaia, 19 años, Italia:
Esta noche todos los jóvenes aquí presentes quisiéramos hablarle de nuestros sueños, esperanzas y dudas. Estamos llamados a tomar decisiones importantes, pero la incertidumbre y el miedo nos paralizan. Sabemos que elegir implica renunciar a algo, y esto nos bloquea, aunque sentimos que la esperanza apunta a metas posibles.
¿Dónde encontramos el coraje para elegir? ¿Cómo vivir la aventura de la libertad con elecciones radicales y con sentido?
Papa León XIV:
Elegir es un acto humano fundamental. Al elegir decidimos quién queremos ser. Y para ello hay que recordar que hemos sido elegidos primero, por amor. Esta memoria hay que educarla.
Para ser libres necesitamos un fundamento: el amor de Dios. El coraje viene del amor manifestado en Cristo, que nos salvó con su entrega. El encuentro con Jesús corresponde a lo más profundo del corazón. San Juan Pablo II dijo aquí hace 25 años: “Es Jesús quien buscáis cuando soñáis la felicidad”.
En cada vocación, ya sea el sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio, decimos: “Tú eres mi vida, Señor”. Así se dona uno a los demás. Así se encuentra la felicidad.
Recemos por María (española, 20 años) y Pascale (egipcia, 18), que vinieron a Roma por el Jubileo y han fallecido. Y por Ignacio Gonzálvez, hospitalizado en el “Bambino Gesù”. Que el Señor les acompañe. Y que nosotros tengamos el coraje de decirle: “Tú eres mi vida, Señor”.
Pregunta 3 – Llamado al bien y valor del silencio
Will, 20 años, Estados Unidos:
Santo Padre, muchos jóvenes sentimos en el fondo un anhelo de profundidad. Somos atraídos por la belleza, el bien y el silencio, aunque este a veces nos asuste. ¿Cómo podemos encontrar realmente al Señor Resucitado en nuestra vida y estar seguros de su presencia en medio de las pruebas?
Papa León XIV:
Al inicio del Jubileo, el Papa Francisco escribió: “En el corazón de cada persona habita la esperanza”. Nuestro corazón es nuestra conciencia. Y esta se forma con quienes nos han amado y ayudado. Jesús es el amigo que siempre acompaña esa formación.
Si queréis encontrar al Señor, escuchad su Palabra, buscad la justicia, servid a los pobres, permaneced unidos a Él en la Eucaristía. Adoradle en el Santísimo. Estudiad, trabajad y amad según su estilo.
En cada paso, pedid: “Quédate con nosotros, Señor”. Él es nuestro bien. Su Palabra es luz más brillante que cualquier estrella. Como decía Benedicto XVI, quien cree no está nunca solo. Encontramos a Cristo en la comunión de la Iglesia.
San Agustín escribió: “Nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”. Por eso, decid: “Gracias, Jesús, por haberme llamado. Quiero ser tu amigo, y acompañar a otros hacia Ti”. Que cada encuentro con vosotros sea un encuentro con Él, incluso en medio de nuestras fragilidades. Perseverad en la fe con alegría y coraje. Gracias, Jesús, por habernos amado. Quédate con nosotros, Señor.
Palabras espontáneas del Papa al final de la vigilia
“Quisiera agradecer al coro, la música: ¡gracias por acompañarnos! ¡Gracias a todos! ¡Gracias! Os recomiendo: descansad un poco. Nos vemos mañana por la mañana aquí para la Santa Misa. ¡Ánimo a todos! ¡Buenas noches!”
