El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, asistió el Viernes Santo a la liturgia de la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro y tiene previsto reunirse este sábado con altos cargos de la Santa Sede, en un contexto de tensiones con el Papa Francisco y sus colaboradores más cercanos, particularmente en torno a las políticas migratorias de la administración Trump.
Vance, converso al catolicismo, llegó a Italia el viernes por la mañana como parte de una gira que incluye también la India, y que se desarrollará del 18 al 24 de abril. Nada más aterrizar, se reunió con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien acababa de regresar de su propia visita a Washington, donde mantuvo encuentros tanto con el presidente Donald Trump como con el propio Vance. La visita tuvo lugar en un momento de creciente fricción entre Estados Unidos y la Unión Europea, debido a la guerra comercial impulsada por la administración Trump y un clima de escepticismo hacia Europa por parte de la Casa Blanca.
Durante su paso por Washington, Trump elogió abiertamente la política antimigratoria de Meloni, mientras que la primera ministra italiana anunció que el presidente estadounidense había aceptado una invitación para visitar Roma en los próximos meses.
En la noche del Viernes Santo, Vance y su esposa, Usha Vance, asistieron a la solemne liturgia en San Pedro, presidida por el Santo Padre.
Esta visita al Vaticano se produce semanas después de que el Papa Francisco criticara duramente los planes de deportaciones masivas del gobierno estadounidense en una carta dirigida a los obispos de Estados Unidos, en la que advertía que “la conciencia bien formada no puede dejar de emitir un juicio crítico y manifestar su desacuerdo con cualquier medida que, tácita o explícitamente, identifique la situación irregular de algunos migrantes con la criminalidad”.
“El conjunto de los fieles cristianos y de las personas de buena voluntad están llamados a evaluar la legitimidad de las normas y políticas públicas a la luz de la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales, y no al revés”, escribía el Pontífice.
En esa misma carta, Francisco respondía también a unas declaraciones previas de JD Vance, quien había sugerido en una entrevista que la caridad cristiana comienza por el entorno cercano. “El amor al prójimo implica una fraternidad abierta a todos, sin excepción”, replicó el Papa.
Pocos días después, en el National Catholic Prayer Breakfast, Vance reconoció las críticas del Papa y afirmó: “Como católico recién convertido, no siempre acertaré en todo”, aunque defendió la postura del gobierno norteamericano en materia migratoria.
Durante su estancia en Roma, Vance tiene previsto realizar una visita privada al Coliseo junto a su familia. También se espera que asista a una liturgia pascual en el Vaticano, aunque no está claro si será la Vigilia del Sábado Santo, la Misa del Domingo de Resurrección, o ambas.
Finalmente, el vicepresidente estadounidense mantendrá este sábado por la mañana una reunión con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado vaticano. También se especula con la posibilidad de un breve encuentro privado con el Papa Francisco, condicionado al estado de salud del Pontífice.
(Foto: El vicepresidente de EE.UU., JD Vance, junto a su esposa Usha Vance, durante la liturgia del Viernes Santo en la Basílica de San Pedro. Crédito: Kenny Holston – Pool/Getty Images)