García Máiquez: «Hubiese sido muy cobarde que cuando Vox surgió yo me hubiese puesto de perfil»

García Máiquez: «Hubiese sido muy cobarde que cuando Vox surgió yo me hubiese puesto de perfil»

El poeta y escritor Enrique García-Máiquez ha sido galardonado con el I Premio de Ensayo Sapientia Cordis, otorgado por la Fundación San Pablo CEU, por su obra Ejecutoria. Una hidalguía del espíritu.

En este trabajo, García-Máiquez hace una inmersión en el ideal caballeresco, un tema que ha resonado entre sus lectores y que continúa el camino iniciado con su anterior ensayo Gracia de Cristo (2023), donde reflexionaba sobre el sentido del humor de Jesús en los Evangelios.

Nacido en Murcia en 1969, pero afincado en el Puerto de Santa María, García-Máiquez es conocido por su prolífica carrera como poeta, crítico literario, columnista, traductor y profesor de secundaria. Aunque su vocación es principalmente poética, su incursión en el ensayo ha sido recibida con entusiasmo, como muestra este reciente galardón. Además de Ejecutoria, su obra poética completa ha sido recopilada en Verbigracia (2022), y continúa publicando columnas, aforismos y crítica literaria en medios y revistas.

«No quería escribir este ensayo», admite García-Máiquez en una reciente entrevista con la revista Ecclesia. «Me cohibía el pudor», afirma, pero las circunstancias y las peticiones de amigos y lectores le llevaron a adentrarse en el tema de la nobleza de espíritu, sobre el que había reseñado un libro de Rob Riemen. Desde entonces, las demandas para que hablase sobre esta temática fueron constantes.

La obra de García-Máiquez ha tenido un impacto significativo en sus lectores. Uno de ellos le escribió diciendo: «No llevo más de 90 páginas del libro y ya voy más erguido por la calle», una confesión que el autor destaca como muestra del alcance de su reflexión. Para el escritor, la nobleza de espíritu no es solo un tema académico o literario, sino una forma de vida basada en la autoexigencia y la responsabilidad personal, aspectos que aborda con profundidad en su ensayo.

«La nobleza de espíritu radica en sacar lo mejor de nosotros mismos, pero no por narcisismo, sino para ofrecerlo a los demás», afirma García-Máiquez, defendiendo la importancia de la meritocracia dentro de una sociedad que cada vez tiende más hacia la igualdad. Sin embargo, advierte sobre los peligros de una igualdad impuesta por la envidia, que solo empobrece a la sociedad.

A lo largo de su entrevista, García-Máiquez también reflexiona sobre la pérdida de soberanía individual cuando se delegan responsabilidades en el Estado, y hace una defensa de la independencia del alma como uno de los principales atributos de la nobleza. También critica el conformismo y el miedo a la excelencia que percibe en la sociedad actual.

En cuanto al futuro de la nobleza de espíritu en un mundo dominado por el capitalismo y la tecnología, García-Máiquez es claro: «El capitalismo es un nuevo rico al que damos demasiada importancia. La nobleza de espíritu tiene que escoger bien a su Señor», remarcando que el verdadero desafío de nuestro tiempo no es material, sino espiritual.

Finalmente, Enrique García-Máiquez subraya la importancia de elevar los estándares éticos y estéticos en todos los ámbitos de la sociedad, desde el debate público hasta la creación artística y empresarial, algo que considera esencial para la supervivencia de los valores que defiende en su obra.

Este reconocimiento al trabajo de García-Máiquez no solo resalta su habilidad literaria, sino también su capacidad para conectar con las preocupaciones más profundas de sus lectores, ofreciendo una visión renovada y profundamente humanista sobre el valor de la nobleza en el mundo contemporáneo.

Preguntado por su participación política y apoyo al partido Vox, el poeta asegura que «en política, y en cualquier otro desafío con el propósito de luchar por unos ideales o de pelear por los más indefensos».

«Antes de que existiese Vox, yo ya escribía artículos en prensa sobre la necesidad de un partido realmente conservador. Hubiese sido muy cobarde que, cuando Vox surgió y recogía, con las irremediables rebajas de la realidad y de la suma de voluntades, muchos de mis postulados, yo me hubiese puesto de perfil. Fui en la lista electoral, con orgullo, como independiente», agrega el escritor.

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