En la disputa que enfrenta al monasterio carmelita de Arlington contra su obispo, Michael Olson, Roma aprueba muchas de las decisiones del prelado, pero no la destitución de la priora, Madre Teresa Agnes Gerlach, que fue declarada nula.
El Vaticano rechaza las quejas de las monjas sobre la investigación del obispo en su monasterio acerca de las supuestas violaciones de su voto de castidad por parte de la priora. También es legal la advertencia canónica dada a las nueve hermanas para que no obstaculizaran la investigación del obispo.
Olson había suspendido temporalmente a la Madre Teresa Agnes como priora en abril de 2023 como medida de precaución, lo que confirmó el capítulo de la orden.
Olson y el monasterio llevan meses a la gresca, una disputa que ha llegado incluso a los tribunales civiles. Las monjas, acusadas de actos cismáticos durante el transcurso del conflicto, han retirado la demanda contra el obispo, que contaba con el apoyo de Roma.
El Vaticano considera probada la violación del voto de castidad de la Madre Teresa Inés con un sacerdote de otra diócesis, en la que no mediaron coerción o violencia. La hermana tampoco abusó de su cargo al utilizar los medios de comunicación que sólo tenía a su disposición como priora para llevar a cabo estas vulneraciones de sus votos.
Así lo argumentó el obispo en su decreto de destitución. «Este argumento no prueba, sin embargo, que la apropiación indebida de su acceso exclusivo a un teléfono celular y a Internet constituya un acto de abuso de su autoridad para obligar a otra persona a realizar actos sexuales.
También se constata que a la monja no se le concedieron los 15 días legalmente necesarios para presentar una objeción. Por tanto, el decreto es nulo de entrada. El obispo Olson acogió con satisfacción la decisión del Vaticano y enfatizó que tomó todas las decisiones por el bien del monasterio y de la Madre Teresa Agnes, como lo exige el derecho canónico.