Un cura cubano da por hecho que muchos jóvenes que han ido a la JMJ no volverán

Un cura cubano da por hecho que muchos jóvenes que han ido a la JMJ no volverán

Jóvenes de todo el mundo salen estos días de sus países con destino a Lisboa para asistir a la JMJ con el Papa Francisco. Muchos de los peregrinos, harán escala en España.

Hay países en los que la entrada y salida del mismo no es tan sencilla como en otros. Es el caso de Cuba, donde viven bajo un régimen dictatorial y opresivo que mantiene a la población amedrentada.

Un cura cubano ha compartido a través de su cuenta de facebook un mensaje en el que reconoce haberse despedido ya de muchos de esos jóvenes que no tienen intención de volver a Cuba para vivir sometidos al yugo comunista.

El sacerdote Lester Rafael Zayas Díaz narra como el pasado 24 de julio acompañó a despedir a algunos jóvenes de la parroquia que salen para la Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa. «¡Cuánta alegría en sus rostros! ¡Cuánta esperanza! ¡Cuánta vida! ¡Qué orgullo de iglesia y de patria al mirar sus rostros! En ellos veía la alegría de anunciar a Cristo mezclada con la enorme ilusión de salir de Cuba por primera vez. Veía el gozo de saberse llamados a una vocación superior con el nerviosismo que da siempre el salir de aquí», escribe el sacerdote quien al mismo tiempo expresaba su tristeza al verlos nerviosos por salir de la propia tierra. «Qué vergüenza siente uno cuando descubre el miedo de pasar por el control de migración de su propio país. Como si fuéramos extraños ya desde antes de montar en un avión. Qué rara esa sensación de sentirte extranjero y vulnerable en tu propia tierra», agrega.

«Al dejarles en el aeropuerto les bendije. Sé que muchos no volverán y qué importa. Que importa si vuelven o no vuelven. Si se quedan no es porque sean malos ni traidores. El mal no está en ellos. El mal está en el barrio, en la escuela, en la universidad, en los sueños rotos, en la violencia desatada, en el miedo al futuro incierto, en no saber qué hacer con tanto amor y tanta gracia en esta tierra que han vuelto infecunda y de la que todos huyen. Qué importa que se queden. No se les puede obligar a resistir porque la vida urge y no espera», explica el párroco.

Además, remarca que «si se quedan la iglesia no será más vieja. Seremos menos pero como la levadura estamos llamados a ser fermento. Si se quedan serán un testimonio allí donde vayan de una iglesia pobre, de una iglesia que se va, de una iglesia en fuga como es de hecho el país en el que está sembrada».

El sacerdote incide en que si estos jóvenes se quedan en Europa, «harán que el mundo se pregunte por qué todos se van de este ‘paraíso caribeño’ serán un testimonio de verdad frente a un mundo ciego. Si se quedan mi admiración para ellos por su valor, por su esfuerzo». Al mismo tiempo subraya que se alegrará también por los que vuelvan. «¡Qué valor inmenso supone volver en estos tiempos! ¡Qué vértigo ver desde el aire otra vez esta tierra que no quieres vivir pero de la que no te puedes ir! Mi alegría profunda y agradecida por los que vuelvan. Sean felices jóvenes y no dejen de soñar y si vuelven vengan cargados de la esperanza que necesitamos y de nuevo mi bendición sobre ustedes. Y si se quedan les vuelvo a bendecir y anuncien que necesitamos esperanza, que queremos una patria libre donde sea posible el “para bien de todos”.

Ayuda a Infovaticana a seguir informando