La Alianza Internacional de la Libertad o Creencias, integrada por 37 países entre ellos Estados Unidos, Brasil, Colombia, Noruega, Reino Unido y Países Bajos, ha exigido la liberación del obispo de Matagalpa y administrador apostólico de la Diócesis de Estelí, Rolando Álvarez, quien fue condenado a 26 años y cuatro meses de prisión el 10 de febrero de 2023.
Según un comunicado de la representante del IRFBA, Fiona Bruce del Reino Unido, el jerarca católico se encuentra incomunicado desde la visita en marzo pasado de sus familiares en el Sistema Penitenciario Jorge Navarro, conocido como La Modelo en Managua.
El régimen dictatorial de Daniel Ortega mantiene su fuerte persecución contra todo lo que tenga que ver con la Iglesia católica en el país.“Las autoridades gubernamentales vigilaron y televisaron toda la visita, incluida una entrevista con el obispo. Por lo demás, el Gobierno ha mantenido incomunicado al obispo, sin acceso a su familia ni a su abogado. Desde la visita de su familia en marzo, las autoridades no han permitido ninguna otra visita y no han facilitado más información sobre el bienestar del obispo Álvarez. Ni siquiera se sabe si el obispo sigue vivo”, afirma el comunicado, publicada en la página del Departamento de Estado.
De acuerdo con su sitio electrónico, el IRFBA está integrada por 37 países: Albania, Armenia, Austria, Australia, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Camerún, Colombia, Costa Rica, Croacia, Chipre, República Checa, República Democrática del Congo, Dinamarca, Estonia, Gambia, Georgia, Grecia, Hungría, Israel, Kosovo y Letonia.
También están Lituania, Malta, Países Bajos, Noruega, Polonia, Rumania, Senegal, Sierra Leona, Eslovaquia, Eslovenia, Togo, Ucrania, Reino Unido y Estados Unidos.
Bruce recordó también, a nombre de IRFBA, que el ejecutivo de Nicaragua no ha implementado las recomendaciones dispuestas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Insto encarecidamente a las autoridades nicaragüenses a que liberen al obispo Álvarez de inmediato y sin condiciones, y que retiren todos los cargos en su contra para que pueda regresar libremente a su trabajo pastoral en Nicaragua”, afirmó Bruce, quien expresó su grave preocupación por la persecución en contra de la Iglesia católica en Nicaragua.