El Tribunal Constitucional ha avalado la constitucionalidad de la ley del aborto del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero por siete votos frente a cuatro.
El Gobierno de Sánchez se suma otro tanto a su favor. Tras convertir el Constitucional en una agencia de colocación de magistrados afines al Ejecutivo socialista, dan un paso más en su ofensiva para instaurar la cultura de la muerte.
El TC, que presiden Cándido Conde-Pumpido ha rechazado el recurso que presentó el PP contra la ley del aborto en el año 2010. Desde entonces, el PP nunca se atrevió a modificar la ley cuando gobernó alegando que querían esperar a que el Constitucional se pronunciase. Desde entonces, cuando era de mayoría conservadora, parece que no tuvieron tiempo para dictar sentencia.
La mayoría progresista estaba decidida a apoyar la ley del aborto en su integridad, algo que ha supuesto que no siga adelante el borrador de fallo preparado por Enrique Arnaldo, del bloque conservador. Arnaldo ha renunciado a elaborar la ponencia y esta tarea será asumida por la vicepresidenta, la progresista Inmaculada Montalbán que redactará una sentencia favorable a favor del aborto.
El bloque progresista al completo ha mostrado su respaldo a todos los preceptos de la ley de 2010 que introdujo, entre otros aspectos, la posibilidad de interrumpir el embarazo en las primeras 14 semanas de gestación.
Mientras en Estados Unidos el Tribunal Supremo dictaminaba hace unos meses que el aborto no es un derecho constitucional, España emprende el camino opuesto. El Constitucional avala la ley del aborto a pesar de que el artículo 15 de la Constitución que dice que «todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral».