Es el rayo que no cesa. Francisco ha vuelto a cargar contra las formas ‘anticuadas’ en la liturgia, esta vez en una audiencia concedida a los obispos sicilianos, a los que pidió una “actualización” de la “moda litúrgica”.
«La reforma que inició el Concilio, ¿cómo va, entre ustedes?”, abrió fuego el Santo Padre ante los prelados sicilianos. “La liturgia, ¿cómo va? Y ahí no sé, porque en Sicilia no voy a Misa y no sé cómo predican los sacerdotes sicilianos, si predican como se sugiere en ‘Evangelii gaudium’ o si predican de tal manera que la gente sale a fumarse un cigarro y luego regresa… Esos sermones donde hablan de todo y de nada».
No quedó ahí la cosa, sino que entró de lleno en la cuestión litúrgica: «Pero, ¿cómo celebran? No voy a misa allí, pero he visto algunas fotografías. Hablo claro. Pero queridos, todavía los encajes, las monedas… pero ¿dónde estamos? ¡Sesenta años después del Concilio! ¡Una puesta al día también en el arte litúrgico, en la ‘moda’ litúrgica! Sí, a veces llevar algún encaje por la abuela, pero solo a veces».
«Es mejor celebrar a la madre, a la santa madre Iglesia, y como quiere ser celebrada la madre Iglesia. Y que la insularidad no impida la verdadera reforma litúrgica que ha planteado el Concilio», exhortó el Papa a los prelados sicilianos.
La idea de que la liturgia es un fenómeno sujeto a ‘modas’ es intrigante. ¿Qué es lo que se lleva esta temporada?