Julio Tudela: «Convertir el aborto en un método contraceptivo es una aberración intolerable»

Julio Tudela: «Convertir el aborto en un método contraceptivo es una aberración intolerable»

La semana pasada publicamos en Infovaticana las polémicas nuevas directrices marcadas por la OMS. Entre algunas de las recomendaciones estaba la de «proteger el acceso y la continuidad de la atención integral del aborto contra los obstáculos creados por la objeción de conciencia».

Desde el Observatorio de Bioética de la Universidad Católica de Valencia (UCV) lanzaron un comunicado para desmontar las nuevas pautas o recomendaciones establecidas por la OMS en relación al aborto o a la objeción de conciencia. El doctor Julio Tudela Cuenca es miembro del Observatorio de Bioética de la UCV y uno de los que firma el comunicado. El doctor Tudela ha respondido a las preguntas de Infovaticana sobre este tema que compartimos con vosotros.

P-Recientemente la La OMS ha aconsejado facilitar el aborto sin límite de semanas de embarazo ni restricciones legales, ¿Qué opinión le merece?

R-Resulta difícil de explicar que la Organización Mundial de la Salud, organismo internacional referente en el establecimiento de políticas dirigidas a preservar y promover la salud de la población, defienda sin ambages el exterminio de la población más vulnerable -los no nacidos- a través del aborto sin límites. Lo defiende y lo promueve supeditando la concesión de ayudas a la aceptación de sus postulados contra la vida. No es posible la salud, que el organismo debe defender, sin la vida. Los no nacidos también tienen derecho a la salud, por lo que, primero, tienen derecho a la vida. ¿Cómo es posible apoyar políticas promotoras de salud con una mano y utilizar la otra en procedimientos homicidas dirigidos contra los más desvalidos, los más indefensos?

Si se promueve el homicidio por parte de quien debe velar por la salud, se ha puesto algo del revés

P-Si se permite abortar en cualquier mes ¿Qué diferencia hay entre abortar el día antes de su nacimiento o acabar con la vida del bebé cuando ya ha nacido?

R-Ninguna. De hecho, desde algunos sectores utilitaristas se reclama el derecho al infanticidio, es decir, terminar con la vida del neonato hasta determinado momento fijado arbitrariamente. Provocar la muerte de un ser humano tiene la misma carga moral independientemente de la edad de la víctima, de si ha nacido o no, o del mes de gestación.

P-¿Cree que detrás de estas recomendaciones de la OMS se esconden en el futuro posibles imposiciones en esta materia?

R-Sin duda la responsabilidad de la OMS en estas afirmaciones resulta más grave por la influencia que tiene en los cuerpos legislativos de los estados, sociedades científicas y opinión pública, que sí podrían formular nuevas imposiciones en este sentido. Si se promueve el homicidio por parte de quien debe velar por la salud, se ha puesto algo del revés. Y esto ocurre también con la eutanasia.

P-Desde el Observatorio de Bioética de la UCV afirmáis que la OMS está enferma, ¿Cree que este organismo sirve para algo o es pura propaganda política?

R-Sí sirve, y resulta necesario. En un mundo globalizado es necesario un referente internacional que trate de homologar las políticas de salud y promover el reparto equitativo de los recursos. Cuando los dirigentes de la OMS adoptan determinadas posiciones como la actual, que contravienen el verdadero sentido de la institución como responsable de la salvaguarda de la salud de la población, traicionan el espíritu de la organización, el que inspiró su fundación.  

P-¿De dónde cree que nace esta obsesión por propagar y promover el aborto a escala mundial?

R-Sin duda son dos las oscuras razones que parecen dibujarse mejor en este siniestro diagnóstico: por un lado las posiciones neomaltusianas, que pretenden incrementar la riqueza reduciendo la población, opción del todo errónea que genera el efecto contrario al pretendido, como han demostrado muchos sociólogos de bien; por otro lado, constituye una ataque contra la mujer y la familia, como célula imprescindible de acogida y acompañamiento de la vida. Me refiero a la familia capaz de transmitir la vida, acompañarla, educarla y devolver a la sociedad el potencial humano que necesita para su supervivencia. El aborto y los que lo promueven minan la institución familiar y, secundariamente, todo el tejido social.

P-¿Qué le parece la nueva ley del aborto que plantea Irene Montero?

R-Constituye un ejercicio más de hipertrofia de la autonomía, es decir, conceder a la mujer con el aval legal la posibilidad de decidir contra la vida de su hijo casi en cualquier circunstancia. Y no solo esto, sino además facilitarlo y promoverlo. Tratar de convertir al aborto en un método contraceptivo más es una aberración intolerable.

P-¿Está en peligro en España la objeción de conciencia?

R-Afortunadamente, aunque no está formalmente reconocida en las leyes, sí es contemplada de alguna manera en nuestra Constitución. Pero las leyes, y también la Constitución, pueden cambiarse de modo que los objetores lleguen a ser perseguidos. Ya es una forma de extorsión obligar a alistarse en una relación de objetores, con no se sabe qué consecuencias. La reciente declaración de la OMS se mueve en ese sentido.

P-La semana pasada la CEE sacó una nota defendiendo la objeción de conciencia de los cristianos en esta materia, ¿Cree que en un futuro los médicos católicos verán su derecho a objetar prohibido?

R-No es descartable. Habrá que decidir entonces si seguir el dictado de la conciencia o renunciar a él por temor a las sanciones. Puede ser una buena oportunidad para poner a prueba la Fe. Por cierto, no solo médicos sino todo el personal sanitario y asistencial implicado.

La educación en la afectividad y la sexualidad debe orientarse a prevenir tendencias hedonistas

P-¿Por qué no se habla de los trastornos posteriores a un aborto?

R-Por varias razones: por ignorancia, por interés en promoverlo, por motivos ideológicos…  Aunque no existe consenso al respecto, los trabajos más robustos, es decir con una muestra mayor y un seguimiento más extenso, encuentran relación significativa entre aborto y trastornos posteriores. Las discrepancias desaparecen en el caso de los abortos repetidos, en los que todos los estudios encuentran esta correlación.

P-Desde el Observatorio de Bioética, ¿qué medidas se plantean para defender y promover la buena ética en cuestiones como el aborto o la eutanasia?

R-Informar correctamente, de forma objetiva, con fundamentación científica rigurosa y desde una ética bien argumentada es la asignatura pendiente. Y hacerlo, en primer lugar, con la mujer que vive un embarazo no deseado, con su esposo o pareja y su familia, con los facultativos que la atienden, con los trabajadores sociales que pueden intervenir y, en general, con toda la población. Tras la información debe pasarse a la acción, que comienza por el acompañamiento de las afectadas y sus familias, el apoyo psíquico, social y económico, como ya hacen muchas organizaciones silenciosamente, y debe seguirse por la educación en la afectividad y la sexualidad, orientándolas hacia un fin de sentido -la donación- y previniendo tendencias hedonistas que conducen irremediablemente a la frustración.

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