El diario El País publicaba a bombo y platillo este domingo que el Papa Francisco habría ordenado una investigación sobre el informe sobre los abusos sexuales de la Iglesia española que el periódico habría elaborado, según algunos, como Francisco José Serrano Oceja, buscando ganar la batalla por el relato.
El informe constaría de 251 denuncias, la mayoría serían víctimas de religiosos, no dependedientes de los obispos españoles, y algunos casos se remontarían a los años 40.
La Conferencia Episcopal ha salido al paso de estas informaciones, mediante una nota a los medios en la que destacan la falta de «rigor» del informe.
«Todas las iniciativas de instituciones y medios que ayuden a acabar con la lacra de los abusos sexuales cometidos contra menores o personas vulnerables en la Iglesia o en la sociedad son, en principio, una buena colaboración», se lee en el comunicado de los prelados.
«Sería deseable que las acusaciones que recoge el citado informe tuvieran mayor rigor, ya que su contenido, de carácter muy dispar hace difícil extraer conclusiones que puedan servir a una posible investigación», señalan. «De manera especial cuando faltan nombres de los acusados, años en que ocurrieron los abusos, o se refiere a personas fallecidas», precisan.
«Es necesario que esa misma información se entregue también a las oficinas de protección de menores y prevención de abusos que están en las diócesis y en las congregaciones religiosas para poder realizar la investigación que fuera procedente en función de la información recibida», indican los obispos.
«La Iglesia insiste en la importancia de denunciar los abusos y anima a todas las víctimas a presentar sus denuncias en las instituciones jurídicas, canónicas o sociales que mejor se adecúen a su voluntad», termina el comunicado.