En su Misa inaugural, el nuevo obispo de Coira, en Suiza, Joseph Bonnemain, del Opus Dei, administró la Sagrada Eucaristía a tres protestantes, una actitud que ha defendido posteriormente.
‘Superman’, como es conocido en la curia por su pasión por el culturismo, ha hecho explícito desde su misma primera Misa como obispo que Coira ha dejado de ser el bastión conservador de la Iglesia suiza del que tantas posturas críticas han salido en los últimos años contra las innovaciones progresistas de la Iglesia de habla alemana. Joseph Bonnemain, perteneciente al Opus Dei, en presencial del cardenal Kurt Koch], “dio la Sagrada Comunión a tres personalidades de la Iglesia Reformada [protestante]: la presidente de la Iglesia Reformada Protestante Suiza, Rita Famos; el presidente del consejo eclesial de Zurich church council, Michel Müller; y el consejero del gobierno de Zurich, Mario Fehr”, narraba en su momento el órgano de la Conferencia Episcopal Suiza Kath.ch.
Sorprende el hecho de que Bonnemain es un experto canonista, y que su decisión incumpla los requisitos previstos por el Código de Derecho Caónico para administrar la Sagrada Comunión a no católicos (Can. 844): “Si hay peligro de muerte o, a juicio del Obispo diocesano o de la Conferencia Episcopal, urge otra necesidad grave, los ministros católicos pueden administrar lícitamente esos mismos sacramentos también a los demás cristianos que no están en comunión plena con la Iglesia católica, cuando éstos no puedan acudir a un ministro de su propia comunidad y lo pidan espontáneamente, con tal de que profesen la fe católica respecto a esos sacramentos y estén bien dispuestos”.
Consultados por CNA Deutsch, representantes de la diócesis han defendido al obispo alegando que ya otro titular antes había hecho otro tanto, y recordando el famoso caso del entonces cardenal Ratzinger dando la Comunión al Hermano Schutz de Taizé en el funeral del Papa Juan Pablo II en 2005.